jueves, 31 de mayo de 2012

Las Vacunas

Mañana toca pinchazo! Esta vez es sólo uno, menos mal. Porque a los dos y cuatro meses, qué mal se pasa!, con tres pinchazos en cada visita, dos en una pierna y uno en la otra. Salíamos las dos llorando de la consulta.

¡Y es que son muchas vacunas! Y sobre todo en los primeros seis meses. Luego la cosa se va espaciando, por lo menos en la Comunidad de Madrid que es donde resido. La siguiente ya no toca hasta los 15 meses.

Pero éste es un sufrimiento por una buena causa.

Sí, las vacunas son muy importantes, y no entiendo cómo se puede poner esto en duda. Han salvado y salvan miles de vidas en todo el mundo y si no vacunamos a nuestros hijos, no sólo ponemos en riesgo su salud y su vida, también la de otras personas de nuestra comunidad, que sólo pueden valerse de la inmunidad de grupo para defenderse de algunas enfermedades.

La inmunidad de grupo no es otra cosa que la disminución de la probabilidad de contagio de una determinada enfermedad en una población, debido al aumento del porcentaje de personas vacunadas y por tanto inmunes a dicha enfermedad. Si en un país determinado no hay ningún caso de una enfermedad, es imposible que te contagies de la misma, aunque no estés vacunado.

Hay personas que no se pueden vacunar por diversos motivos, como pueden ser enfermedades, o que la vacuna no es efectiva en ellos, o simplemente que todavía no les ha tocado, y es importante que exista una inmunidad de grupo que les proteja. Vi en un documental no hace mucho, el caso de un bebé que había sido contagiado de tosferina, porque todavía no se había vacunado y por tanto inmunizado, según su calendario de vacunación. Estuvo a punto de morir. Y esto no deberíamos dejar que ocurriese.

Por eso, cuantas más personas estén vacunadas dentro de una población, menos posibilidad habrá de que se den brotes epidémicos de enfermedades.

Muchas veces, oyendo a determinados colectivos sobre los efectos adversos de las vacunas, te podrían llegar a entrar mil dudas. Y por ello, me gustaría recomendar el libro del pediatra Carlos González En Defensa de las Vacunas, que como siempre, maravillosamente documentado y con un lenguaje accesible y ameno, nos habla de todo lo relacionado con este tema, desde los datos históricos de las vacunas, hasta información práctica de éstas. Muy interesante y didáctico.


¿Que las vacunas tienen efectos secundarios?. Seguro. Como todos los medicamentos. Pero si vemos la probabilidad de que surja alguno de esos efectos y la probabilidad de enfermar y de que esa enfermedad derive en complicaciones, no queda lugar a dudas.

En este caso, pese a quien pese, la lista se inclina claramente del lado de las vacunas.


martes, 29 de mayo de 2012

Un papá de seis meses.


'Estoy de seis meses' voy presumiendo yo al igual que antes hacía mi mujer con su barriga a cuestas...
Pues sí, porque ahora yo puedo decirlo...mi pequeña cumple medio año y yo, su padre, estoy de 6 orgullosos meses...



Medio año, 182 días... que me he entretenido en calcular, y por cada uno de esos días un sentimiento, una caricia, un susurro, un cruce de miradas, una sonrisa, un gesto de complicidad...Un sueño vuelto realidad.

Ha sido medio año pegadita a mamá y papá, un continuo aprendizaje común que hemos vivido con toda la ilusión, intentando aprovechar cada segundo contigo, con nuestra pequeña burbujita...

Fueron dos largos años de espera, y ahora de pronto ya tienes seis meses. 
Te veo crecer en tu día a día, tu madre te cuida y te mima las 24 horas y tu correspondes feliz, sonriente y amable... porque eres un amor y sabes hacerte querer. !Que pareja!.

Y sí, me siento afortunado por todo ello, y de esta forma lanzo mi guiño para tí mamá, que no flojeas, que no te rindes, que feliz con tu reina vas de aquí para allá con el pecho fuera, cuidándola, meciéndola, protegiéndola... y además me aguantas a mí, tu otro niño grande. Y tú mi pequeña burbujita, que no dejas de reportarme alegrías, mi niña chiquitita, Paula, te voy a comer a besos.



!Feliz Semestre Mis Princesas!




...Y medio año después, y haciendo recuento...

Hoy, 29 de Mayo, y medio año después de aquel día en que Paula venía a este mundo, lo recuerdo todo en mi mente como si hubiese pasado mucho más tiempo, pero a su vez, se me han pasado volando estos seis meses, que si tuviese que reducir a una sola palabra, sin duda sería Amor.

Pero en este post le quería dedicar a enumerar tantas y tantas cosas que ahora tengo y antes no tenía, otras tantas que antes tenía y ahora no tengo, y un montón de cosas que ahora sé y antes no sabía.

- Tengo una princesa de seis mesecitos que es la cosa más bonita que hay en este planeta, y que antes de que estuviera en nuestras vidas, nunca imaginé que pudiese llegar a querer tanto.
- Tengo un papá de Paula que ya tenía, pero que ha dado y no deja de dar tanto la talla como pareja y como papá, que no le puedo querer más.
- Tengo una capacidad digna del mejor de los cantautores, para inventar y transformar nanas y canciones, que sólo hablan de mi princesa.
- ¡Tengo mucho, mucho sueño! y una fuerza sobrehumana que hace que pegue un brinco ante el primer suspiro de la bebé en medio de la noche.
- Tengo siempre las lágrimas a flor de piel, y lloro mucho más todavía que antes, y sobre todo si me entero de alguna injusticia cometida con los niños.
- Tengo siempre ganas de reír, bailar y jugar con mi pequeña, y cuando me enfado por algo o con alguien, sólo tengo que mirar su carita para que se me pase todo de un golpe!.
- Tengo y leo una pila de libros sobre embarazo, crianza, lactancia, bebés,... y ¡nunca tengo suficientes!. ¡Siempre quiero más!.
- Tengo muchos más conocimientos que antes sobre crianza, sigo un montón de blogs que hablan de ello. Y he descubierto que hay todo un mundo en internet en torno a la Crianza con Apego, que me ha hecho ver que no estoy sola en muchas de las cosas que pensaba. ¡Y cada día más y más!.
- Tengo muchas más ganas si caben, de dedicar mi formación y experiencia a todo lo relacionado con la crianza y los niños en general. Tener a Paula no ha hecho más que aumentar mis ganas de conocer todo lo que tiene que ver con sus necesidades, su pequeño mundo y su relación con nuestro gran mundo.
- Tengo más capacidad (aunque no toda la deseable) para que no me afecten los comentarios de otras personas sobre las "malas costumbres" con las que crío a mi hija.
- No tengo ganas de salir de noche.
- No siento esa necesidad de la que tanto hablan, de tener mi propio tiempo sin ella, ni de volver al trabajo, ni de tener eso que llaman mi espacio personal sólo para mi. Ahora mi espacio ya no lo concibo sin ella. Por suerte o por desgracia mi tiempo para mi sola volverá cuando ella empiece a reclamar el suyo para ella sola...
- He desarrollado una habilidad increíble para hacer todo tipo de cosas con ella encima o a mi lado. Depilarme las cejas, leer y escribir en el ordenador, cortarme o limar las uñas, cepillarme los dientes, comer! ja ja ja.
- Tengo una especie de sentimiento de nostalgia cada vez que veo una barriguita, y ahora que no me oye nadie, siento un poco de envidia sana, y me gustaría volver a sentir el embarazo de nuevo.
- Tengo dos pechos llenos de leche que son capaces de alimentar a mi bebé y luchar contra un montón de enfermedades.
- Tengo un super-poder  que nadie más en mi familia tiene, y es que cuando Paula tiene mucho mucho sueño, la cojo y mis brazos hacen que se acurruque en ellos y se le vayan cerrando los ojitos solos.


- Y desde hace muy poquitos días, podemos coger un pie, ¡y llevarnos el dedo gordito a la boca!. Pero eso sí, sólo el gordito, parece que los otros no nos gustasen... Los aparta y se chupa sólo el pulgar.


- Pero sobre todo, tengo la gran suerte de haber vivido la mejor experiencia que como mujer podría llegar a vivir. Ir creando poco a poco, durante 9 meses a mi niña, sentirla dentro de mi cómo iba creciendo, sentir cómo se abría paso a este mundo y haber estado a su lado día tras día, minuto a minuto, durante estos 6 meses. Es un regalo que me ha dado la vida y por el que merece la pena cualquier otra cosa.

A partir del mes que viene, será otro cantar... Ya no podremos estar todo el día juntas, pero estoy segura que nos haremos más fuertes todavía y lo superaremos!

¡FELIZ SEXTO CUMPLEMESES MI AMOR! ¡YA ESTÁS EN EL ECUADOR DE TU PRIMER AÑO DE VIDA!



domingo, 27 de mayo de 2012

Baby room terminada otra vez!

¿Qué si no estaba ya terminada hace unos 6 meses? Pues sí. Prueba de ello, la foto que colgamos en el post que así se llamaba, "Baby room terminada".

Pero ahora está ¡mucho más terminada aún!, porque tu tío Juan Luis te ha traído por fin! (lo bueno y bonito se hace esperar), tu casita de pájaro para el árbol que nos había prometido. Y no es por nada, pero la espera ha merecido la pena, porque es preciosa!

Primero papi te hizo una, con cartón y tela, que le quedó chulísima, pero que al final desechó esperando que la que iba a venir superaría todas las expectativas.

Después vino otra, hecha por el propio Juan Luis, de maderita pero mucho más sencilla. Y a él mismo no le convencía mucho, por lo que comenzó a fabricar la que sería la definitiva...

Total, si nosotros sólo habíamos pedido una casita de adorno para que nuestro árbol tuviese su propio inquilino... ¿verdad Paula? (La que habíamos liado...).

Entre tanto, vimos unas casas de pájaro en la tienda Butlers, que aunque sencillas, podían cumplir su cometido. Estuvimos a punto de comprarla. Menos mal que no lo hicimos...

Y tras meses de duro trabajo a ratitos, porque el curro al pobre no le deja mucho tiempo libre... Y con la ayudita extra de Fany, su novia que es un amor, LLEGÓ! Nos ha dejado alucinados. Hasta le hemos propuesto negocio, "casitas de pájaro decorativas, fabricación exclusiva, ninguna igual". Eso sí, encargar con tiempo... Je je je!

Y aquí muestro el resultado.


Sí, sí, ya sé que así no se perciben los detalles... Pero era para que se viese todo el conjunto!

Y ahora en detalle, je je...


Está preciosa ¿verdad?. A Paula le ha encantado. De hecho le encanta su habitación. Cuando estamos allí, dándole el pecho o cambiándole, (porque dormir, no duerme en ella... ) se queda alucinada mirando todo; el árbol, el vinilo del principito con sus estrellitas, su cesta de marionetas... Y a partir de ahora... su casita de pájaro.

Pues nada, ahora sí! BABY ROOM TERMINADA!

viernes, 25 de mayo de 2012

Mi carta a LaVanguardia

Desde que leí el otro día, en el blog de Mamá Vaca, el artículo que firmó la redactora Susana Quadrado de LaVanguardia, mi indignación ha ido en aumento.

No sé si llegará a buen puerto, pero no me he querido quedar de brazos cruzados ante semejante burla.

Me puse de inmediato a escribir a la redactora, según los pasos que indican en la propia web del periódico para comunicarse con alguno de los redactores, y copié en el correo al defensor del lector para que por lo menos intenten que algo así no se repita.

Admito y respeto, que cada persona tenga su opinión acerca de un tema, a pesar de que sea totalmente contraria a la mía. Pero esta señora no ha expresado una opinión. Desde mi punto de vista, lo que ha hecho es burlarse de personas que damos todo lo mejor que tenemos y todo nuestro amor a nuestros hijos. Y de esta manera aportamos nuestro granito de arena para hacer una sociedad y un mundo mejor, formando adultos más sensibles y comprometidos con nuestros semejantes.

Copio aquí, para que quede constancia en mi blog, del mail enviado a dicho periódico:


Estimados Sres.

Me gustaría que por favor le hiciesen llegar este mail a la Redactora Susana Quadrado, si es que no le llega a ella directamente.

He estado buscando su dirección de correo electrónico y he visto en la web de su periódico que la manera de comunicar con usted, era a través del mail de la propia sección. He copiado también en los destinatarios al defensor del lector porque me parece increíble que en un periódico de tirada nacional como el suyo, se permita que se escriban determinadas cosas, con tan poco rigor y con tanta frivolidad. 

Soy una mamá que se ha sentido terriblemente ofendida con el artículo llamado "motherphilia", por la burla y la frivolidad con la que se ha tratado un tema tan importante. Y lo más grave, la carencia absoluta de conocimientos sobre crianza y sobre los bebés en general que se ha demostrado. Prueba de esto, las múltiples incorrecciones y generalizaciones fáciles, las cuales por cierto, sí dan ganas de echarse a temblar.

Y si es una buena profesional pienso, que si no tiene conocimientos sobre un tema, debería o bien documentarse muy bien antes de escribir de ese asunto, o bien directamente no escribirlo.

Primero, me gustaría saber qué es exactamente lo que le produce temblores de un tipo de crianza que lleva por bandera la empatía con el menor, la atención de sus necesidades fisiológicas y emocionales, y tratar de entender sus conductas desde los ojos de un niño. A mi personalmente, lo que me hace temblar, pero de dolor, es que algunos niños tengan que llorar en sus cunas hasta que llegan a vomitar, con el único fin de que sus papás duerman a pierna suelta y consigan olvidar que en otra habitación de la casa tienen un hijo que les echa de menos. 

Me considero una mamá que cría de la forma más respetuosa posible a mi hija, y con todo el apego que le puedo dar. Mi bebé tiene su cunita en nuestra habitación, que usa en ocasiones, aunque la mayoría de las veces los tres preferimos compartir la cama, y créame, no hay mejor descanso. No profeso ninguna religión y nadie me impone los momentos que tengo que meter a mi hija a dormir conmigo. Lo hago cada vez que me parece, a mi, a mi marido y a mi hija, que somos los implicados. Demuestra usted tener muy poca idea de lo que significa la palabra colechar. Le recomiendo que lea, o al menos que ojee el libro "Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho" de James Mc Kenna. Este señor ha dedicado décadas de su carrera profesional a investigar el sueño materno-infantil y el colecho, con resultados muy interesantes. (Quizás para usted no).

Criar con apego o de forma natural no supone alargar el período de lactancia. Supone seguir las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud y de la Asociación Española de Pediatría, entre otras, sobre la alimentación de los niños. Y no se alarga nada, se le dá al bebé el mejor alimento del mundo hasta que la mamá y el niño pueden y quieren. Sí, ha leído usted bien, "hasta que ambos puedan y quieran". 

Son tan numerosas las investigaciones que han demostrado los innumerables beneficios de la lactancia materna, tanto para la madre como para el niño, en el presente y en el futuro de ambos, que no merece la pena ni que le cite alguna. Pero puede darse una vuelta por la web de la OMS.

Por cierto, revise lo que escribe, si es que no lo hace ya, y a lo peor, no le ha saltado nada a los ojos. Porque dice usted textualmente, "No sólo supone alargar el período de lactancia al menos hasta los dos años, lo que en muchos casos implica dar el pecho al niño cuando ya tiene dientes de leche". ¡¿En muchos casos?!, ¡en todos los casos!. Un niño de dos años sano, tiene dientes de leche desde los 5 ó 6 meses. De verdad ¿usted sabe algo de bebés o de crianza?. Por cierto, ¿Y qué si tienen dientes de leche?. ¿Cree que no saben mamar sin morder el pecho a su mamá?.

Y dice también, "Si no cumples con la estricta entrega que supone esta religión" "si no sigues ese dictado". ¿Me podría decir por favor quién dicta esa estricta entrega?, ¿quién es el pastor de esta religión?. Espero y confío en que no se refiera usted a un montón de mamás y papás que escribimos blogs en internet sobre crianza natural, respetuosa y con apego, porque yo todavía no he leído NI UNO SÓLO en el que se hable de malas o buenas madres, en el que se dicte ningún mandamiento para ser buenos padres, o se diga hasta qué momento tiene que amamantar una mamá a su bebé para poder llamarse buena madre. ¡Todo lo contrario! Derrochan amor y sensibilidad lo leas por donde lo leas, se dan buenos consejos para quien los necesita, se prestan para ayudar a quién tenga dudas, hacen y organizan grupos de apoyo a la lactancia de manera totalmente altruista y gratuita, para hacer una labor que no hacen algunos profesionales de la salud, aunque en cada ambulatorio puedas ver carteles por todos los pasillos animándote a dar de mamar. Por favor, le ruego que me nombre alguna revista o blog, o lo que sea, que hable de crianza con apego y hable de malas madres.

¿No será que de lo que se habla en esas revistas y blogs, es de los grandes beneficios de este tipo de crianza, avalados por incontables estudios científicos, y se siente ofendido el que no lo sigue por la razón que sea?. ¿Deberían los médicos dejar de decirnos lo beneficioso que es no fumar, sólo para que los que fuman no se sientan ofendidos?. 

Tampoco nadie dice ni dicta que haya que coger a la criatura cuando ésta salte y corra como una liebre. Los niños necesitan contacto físico para un buen desarrollo motor y psicológico. Necesitan que sus papás les cojan en brazos y les toquen y les besen y les abracen, ¡tanto como ambos quieran!. ¿Cree que una madre va a deslomarse porteando a su hijo mientras éste pide llorando a gritos que por favor le suelten para poder correr y jugar?. Es de locos. En mi caso, me he pasado seis meses casi por entero con mi hija a cuestas. ¿Por qué?, porque me apetecía y porque a ella le gustaba. Su cara de felicidad con una sonrisa de oreja a oreja, mientras dormía encima de su mamá no dejaba lugar a dudas. No soy ni mejor ni peor madre por ello, pero sí una madre muy feliz.

En cuanto a la lactancia y la incorporación al trabajo, desgraciadamente no tenemos una ley de conciliación que nos respalde de la manera que debería, ni una conciencia social que respete lo que nuestros pequeños necesitan. Pero dentro de lo que tenemos, cada una decidimos cuáles son nuestras prioridades y organizamos nuestras vidas y familias para que todos los miembros lo pasen lo mejor posible. En mi caso, soy mamá trabajadora. Estoy disfrutando de un mes de excedencia tras mi baja por maternidad y vacaciones, porque económicamente no me he podido permitir más tiempo, y cuando me incorpore pienso seguir amamantando a mi hija. No me produce ningún agotamiento físico dar el pecho, al revés, son los mejores y más relajados momentos del día. Me gusta hacerlo y creo que a mi hija también. Cuando no nos sea posible o no queramos continuar, seguiré criando a mi hija con mucho apego y mucho amor, respetando sus ritmos y con todo el cariño y respeto que se merece.

En cuanto a los reputados pediatras especialistas en sueño, demuestra usted, una vez más, lo poco que se ha informado sobre el asunto. No tengo nada que decir sobre esto, porque prefiero no entrar a valorar a personas que como usted bien dice, han levantado un imperio a base del maltrato consentido a miles de niños. Sí, es maltrato, basta ya de hipocresía. Dejar a un niño sólo en su habitación y hacerle sentir que por más que llore, grite o suplique, nadie va a ir a consolarle, es maltrato y trae serias consecuencias. Eche un vistazo en alguna web de psicología a lo que significa "la indefensión aprendida". Si necesita información al respecto, se la puedo hacer llegar.

"La única vara de medir correcta es la de cada cual", dice también. Pues mire usted, en parte sí y en parte no. Ya estoy cansada de escuchar ciertas cosas. Y algunos modelos de crianza bien instaurados hoy en día, como por ejemplo dejar llorar a los niños, mandarles a una sillita a pensar, imponerles castigos, por no hablar del cachete a tiempo que ya son palabras mayores..., no se deben medir con la misma vara, la de cada cual. Se deben medir con otra muy distinta y se deben llamar a las cosas por su nombre. Para algo hay una Declaración Universal de los Derechos del Niño.

Y respecto a la última parte de su artículo, simplemente debería usted disculparse. Me gustaría que nos ofreciese una disculpa a todos los padres y madres que intentamos darles a nuestros hijos la mejor crianza y educación que sabemos, con todo el amor que nos sale de dentro, y que tenemos que ser objeto de burlas y acusaciones en artículos como el que usted ha tenido el gusto de escribir.

¿Qué culpabilidades ni que ocho cuartos?. ¿Qué victimizaciones? ¿Qué extremos?. 

Soy una mamá trabajadora, y sé que para lograr un estado de bienestar tenemos que trabajar, cotizar y aportar todos nuestro granito de arena. Y mire por donde, en estos momentos me encantaría poder dedicarme por entero a la crianza y educación de mi hija, que considero que es el mejor trabajo del mundo, ¡y sin remunerar!. Pero no porque me sienta culpable, que no me siento en absoluto. Sino porque tener a mi hija ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida, el tiempo que estoy a su lado, me río, disfruto, aprendo, me siento querida, valorada y muy feliz. Y en definitiva no encuentro un lugar en el que prefiera estar que no sea con ella. ¿Es eso un extremo?. No tiene ni idea de cómo me siento. Siento que tengo un bebé de seis meses que me necesita todavía, más que cualquier otra cosa en el mundo, y que lo va a pasar mal cuando se tenga que separar de mi, pero yo lo pasaré igual de mal, la echaré de menos más de lo que nadie se pueda imaginar. Y de nuevo le animo a informarse sobre lo que significa la exterogestación del bebé humano. Le animo a que vea por ejemplo un programa de Redes que se llama "Educación Emocional desde el Útero Materno". Aprenderá y entenderá por qué se debe dar el máximo apego y amor a nuestros hijos, y sobre todo en los primeros años. Aunque mucho me temo, que los padres no lo hacemos por ningún motivo, sino porque es lo que nos dice nuestro instinto.

Y para su información le diré, que lo único que me importa, a mi y supongo que a muchas otras mamás que también crían con apego, no es mi hija. Me importan mi familia, mi marido, mis amigos, mi casa... y muchas más cosas. Pero eso sí, desde que vi a mi hija salir de mi, y me la pusieron encima, mi vida cambió y ya nunca volverá a ser la misma que era. Y estoy muy feliz de que así sea.  Y la gente que me quiere, lo entiende y lo respeta. 

Y perdone que le diga, pero mi hija SÍ es una prolongación mía, y lo será toda la vida, por muy lejos que esté. ¿Ha leído usted lo que he puesto en el párrafo anterior?. Mi hija salió de dentro de mi. Y preferiría que me quitasen un brazo antes que a mi hija le pasase nada malo. 

Y continuando con sus advertencias, soy psicóloga y conozco a la perfección, los momentos de la infancia en los que los niños deben ir ganando autonomía y socializarse. Y créame, eso no tiene nada que ver con el apego y el respeto con el que yo críe a mi hija. De nuevo, le animo a darle un repaso a la Teoría del Apego de John Bowlby.

Para finalizar, ¿sabe que algunos estudios apuntan a que los niños que duermen con sus padres, en un futuro se convierten en adultos mucho más seguros de sí mismos y más optimistas?.

Seguro que no.

Espero que al menos se moleste en leer este mail y actuar en consecuencia.

Un afectuoso saludo,
Ángeles.

martes, 22 de mayo de 2012

El precio de caminar erguidos

Si observamos el nacimiento de una cría de la mayoría de mamíferos en la naturaleza, enseguida nos podría venir a la mente que nuestros bebés están menos desarrollados y más vulnerables cuando nacen. ¿Por qué?. ¿Por qué nos necesitan tanto?, ¿por qué lo natural sería llevarlos en nuestro regazo y simular todo lo que podamos el útero materno durante por lo menos los siguientes seis meses al nacimiento?.

Stephen Jay Gould, científico que dedicó su carrera a estudiar la evolución, ha afirmado que el ser humano es básicamente un feto extrauterino durante los primeros cinco años de su vida.

Nuestra gestación actual, si siguiéramos el mismo patrón de maduración de los simios, sería de 21 meses.

Hemos tenido que pagar un precio por pasar de caminar a cuatro patas, al bipedismo. Nuestras caderas y pelvis tuvieron que estrecharse para poder sostenernos en pie. Conclusión: que los bebés cabezones que serían si pasasen tantos meses ahí dentro, no cabrían por el canal del parto.



Me gustaría citar un texto del mismo autor en su obra "Desde Darwin" (1977) que habla de este tema:

"Pero, ¿por qué nacen los bebés humanos antes de tiempo? ¿Por qué ha extendido tanto la evolución nuestro desarrollo general, manteniendo no obstante bajo control la duración de nuestra gestación, dotándonos por lo tanto de un bebé esencialmente embrionario? ¿Por qué no se vio igualmente prolongada la gestación junto con el resto del desarrollo? Según el punto de vista espiritual de Portmann acerca de la evolución, este nacimiento precoz debe ser función de requerimientos mentales. Argumenta que los humanos, como animales que aprenden, necesitan abandonar el vientre oscuro y carente de desafíos para tener acceso, como flexibles embriones, al rico entorno extrauterino de vistas, olores, sonidos y sensaciones táctiles. Pero en mi opinión (y en la de Ashley Montagu y Passingham) existe una razón más importante que se refiere a una consideración que Portmann rechaza despreciativamente como groseramente mecánica y materialista. Por lo que he podido ver (aunque no puedo saberlo con seguridad), el nacimiento humano es una experiencia gozosa cuando se la rescata adecuadamente de los arrogantes médicos varones que parecen buscar el control total de un proceso que no pueden experimentar. No obstante, no creo que pueda negarse que el nacimiento humano es dificultoso en comparación con el de la mayor parte de los demás mamíferos. Por decirlo groseramente, es un proceso un tanto ajustado. Sabemos que los primates hembra pueden morir de parto cuando las cabezas de los fetos son demasiado grandes para pasar a través del canal pélvico. A. H.Schultz ilustra el feto nacido muerto de un babuino hamadriade y el canal pélvico de su madre muerta; la cabeza del embrión es notablemente más grande que el canal. Schultz llega a la conclusión de que el tamaño del feto está cerca del límite en esta especie; “si bien la selección debe sin duda tender a favorecer grandes diámetros en la pelvis femenina, igualmente debe también actuar contra toda prolongación temporal de la gestación o al menos contra los recién nacidos excesivamente grandes”. Estoy seguro de que no hay muchas hembras humanas capaces de dar a luz con éxito a un niño de un año de edad. El malo de esta narración es nuestra especialización evolutiva más importante, nuestro gran cerebro. En la mayor parte de los mamíferos, el crecimiento del cerebro es un fenómeno estrictamente fetal. Pero dado que el cerebro no llega nunca a ser muy grande, esto no plantea problema alguno a la hora del nacimiento. En los monos de cerebro más grande, el crecimiento queda retrasado para permitir un crecimiento postnatal del cerebro. Pero las duraciones relativas de la gestación no requieren alteración alguna. No obstante, los cerebros humanos son tan grandes que debe añadirse otra estrategia para el éxito del nacimiento -la gestación debe ser abreviada en relación con el desarrollo general, y el nacimiento debe producirse cuando el cerebro tiene tansolo un cuarto de su tamaño final."

Venimos a este mundo, después de permanecer nueve meses en el mejor de los lugares en que nos encontraremos. Allí reina la perfección, no hay hambre, ni sed, ni frío, ni calor. Nos mecen de vez en cuando (aunque algunos que se llaman científicos se empeñen en que no), y donde los sonidos que escucha más de cerca son los del cuerpo de su mamá, incluida su voz.

No quiero imaginar lo que tiene que ser de repente salir a la claridad del exterior, con tanto estímulo sonoro y visual. Y lo peor, pasar de estar bien calentito rodeado y apretadito en la tripita, a que te suelten en una cuna en la que te faltan todo tipo de referencias. Es difícil, pero debemos ponernos en su piel, debe ser duro.

Y por eso necesitamos lo que se ha llamado exterogestación. Un período en el que simulemos en todo lo que podamos el entorno en el que ha vivido el feto hasta su nacimiento. Hay que cogerle mucho en brazos, que sienta nuestro calor y nuestro latido, alimentarle a demanda, y por supuesto atenderle en el momento en que empiece a llorar, porque con esto nos está alertando de que algo no marcha bien para él. Y los bebés no saben gestionar el estrés como hacemos los adultos, y prolongar en un bebé unos niveles de estrés altos puede traer consecuencias irreparables en su salud mental.

En los primeros meses del bebé, se está produciendo un cambio espectacular en su cerebro, se establecen conexiones más rápido de lo que nunca más lo harán y todo lo que dejemos grabado en este período nos afectará de por vida.

Cuando pienso en esto, y veo que se me acaba mi baja maternal, mi lactancia, mis vacaciones y mi excedencia, y en definitiva todo lo que he podido alargar el tiempo para estar con Paula y que no tuviese que ir a "la guarde" tan chiquitita, me doy cuenta que es poquísimo, que aún me necesita mucho y yo a ella. Que necesita mucho más tiempo los brazos de su mamá, las caricias, los besos, los cuidados, y me produce un dolor imposible de explicar el tener que separarme de ella.

Si la pudiese llevar colgadita como un canguro, sin que nadie se enterase en la oficina...

Necesitamos una ley de conciliación que realmente concilie!

domingo, 20 de mayo de 2012

La cajita del "hospi"

La cajita del "hospi" es un proyecto que iniciamos al volver a casa con Paula, y que ya hemos finalizado, cerrado y guardado, para que dentro de unos años los tres podamos recordar y vivir de nuevo esos primeros momentos de la vida de mi pequeña. O más bien, que nosotros los recordemos y ella los imagine..., y pueda sentirlos con la misma intensidad que lo hacemos nosotros cada vez que echamos una mirada a esa caja y sacamos alguna cosa, que sin poder evitarlo nos llena los ojos de lágrimas de emoción.

Como ya he comentado en alguna entrada, mi estancia en el hospital fue muy agradable. Me sentía como en una burbuja en la que entrábamos papá, mamá y Paula, y a donde todo el mundo venía a mimarnos y a cuidarnos. Me sentía protegida, querida y a salvo de cualquier cosa que pudiese hacer mal a mi pequeña. Todo cambió cuando Paula se tuvo que quedar ingresada y nosotros nos vinimos a casita. 

Y yo creo que fue en ese momento, en el que me vi entrando por la puerta y me quedaba mirando todo lo que estaba preparado para ella, mientras yo no podía parar de llorar, cuando empecé a ir recogiendo pequeñas cositas que habían significado algo en el nacimiento y nuestros primeros días. "¡Esto lo guardo de recuerdo!" decíamos cuando íbamos encontrando algo que queríamos conservar. Y lo fuimos metiendo todo en esa cestita que supongo no será la definitiva. Buscaremos una caja con tapadera y a la que pondremos el cartel:

"LA CAJITA DEL HOSPI"

Y hoy, después de tiempo pasado y pensando en que este proyecto tiene que ser ya cerrado, he aquí cómo ha quedado.


Y los objetos que hasta hoy hemos reunido son:

- El CD de la eco 4D que tanta ilusión nos hizo en su día. 
- El CD con todas las fotos que le hicieron en el hospital (una fotógrafo muy maja que nos pilló un poco a traición y que vino con un álbum tan bonito, que no nos pudimos resistir).
- La etiqueta del "peazo" jamón ibérico que te regaló tu abu Juan para que te lo fueras poco a poco comiendo por la tetita de mami !! je je je
- La cajita con los primeros pendientes que te pusieron en el hospital (de lo que por cierto me arrepiento un montón... haberte hecho llorar sólo para que tengas pendientes...).
- Los pendientes que te trajo tu abu Paloma que aún no has estrenado porque te vienen de momento un poco grandes.
- La medallita que a papá le regalaron por escribir a Nestlé, en forma de osito y con tu inicial y tu fecha de nacimiento grabada.
- El gorrito que te pusieron al nacer para que no perdieras calor por la cabecita.
- La pinza de tu ombliguito, que cuidamos con tanto esmero hasta que se cayó. 
- Las pulseras con nuestros datos que mamá llevaba en la muñeca y tú en el tobillo.
- El medio disfraz de enfermero que le pusieron a papi para entrar al paritorio.
- Un body talla prematuro que te ajustaba a la perfección y que ahora cuando lo miro no sé ni como te entraba un brazo.
- Un dodotis del tamaño de pulgarcito y que entonces hasta te sobraba un poco.
- Un décimo de lotería que compramos en el hospi de Navidad para toda la familia ¡por si acaso venías con un pan debajo del brazo! El 71619.
- Y una mini-bolsita con nuestro nombre y apellido, con los calmantes que le traían a mamá los primeros días que el dolor era ... uf... ya ni me acuerdo... ;-))

Algunas de estas cosas, merece la pena verlas de cerca...

El mini body, el gorrito (que en realidad es una venda de compresión con un nudo en un extremo) y el dodotis que ocupa más o menos lo que la palma de mi mano.
Aquí están las pulseritas y la pinza del ombligo de mi bebé, que perdió enseguida que vinimos a casa.

Y aquí los guantes y gorrito del papá para entrar a quirófano. Madre mía! falta la mascarilla!

Y llena de emoción y lágrimas acabo el post de hoy, mientras te miro Paula en este momento, como duermes a mi lado en el sofá. Te quiero, te quiero, y mil veces te quiero.





sábado, 19 de mayo de 2012

Del miedo a los extraños y otros demonios...

Tengo que decir que Paula empezó muy pronto con el miedo o la angustia ante los extraños. Yo no me he separado de ella desde que nació casi en ningún momento, y los pocos ratos que lo he hecho, ella ha estado con su padre, por lo que pienso que ha desarrollado muy pronto y muy fuerte el vínculo emocional hacia la principal figura de apego, en este caso, una servidora.

Y la verdad, es algo que para mi es muy bonito, y no nos olvidemos que sano desde el punto de vista psicológico, y que ambas vivimos con mucho amor e intensidad. Pero en algunos casos no todo el mundo entiende sus ritmos y no todo el mundo se toma igual de bien que cuando la quieren coger nada más verla, se ponga a llorar desconsoladamente.

Yo sé que todo lo que le pasa es normal, que sólo es una etapa de su desarrollo y de la evolución de su personalidad, que los miedos infantiles (y la mayoría de los miedos adultos) son una defensa que tenemos contra posibles peligros, que ha mantenido durante siglos la supervivencia de la especie, y por tanto que es bueno que los tengamos. Pero me preocupa a veces, que los demás no lo entiendan y se lo tomen como un agravio y me intenten hacer pensar que Paula es la única niña que pasa por esta etapa, o a lo peor, que me la devuelvan cuando la cogen y se pone a llorar, con cara de "toma a tu hija llorona que tiene mucha mamitis".

Creo que lo que se debe hacer ante cualquier miedo infantil es NO FORZAR al niño a enfrentarse a la situación que le produce ese miedo o rechazo. Hay que ayudarle estando a su lado, que se sienta apoyado y comprendido, y poco a poco y a su ritmo se irá dando cuenta que no había por qué temer, y que eso a lo que tanto temía no puede hacerle ningún daño.

De momento, prefiero quedarme con la teoría que nos muestra Rosa Jové en su libro "La Crianza Feliz" sobre los miedos infantiles. Y es que los niños que presentan una inteligencia cognitiva mayor suelen tener más miedo. Porque saben captar el peligro más que el resto de los niños. Digamos que se adelantan. Pero si no son unos miedos que se hayan grabado en sus circuitos neuronales a base de desatender sus necesidades emocionales y de afecto, si sólo son los miedos normales de cada edad, en su adultez no los tendrán, sabrán calibrar mejor el peligro, y se irá diluyendo el miedo para las cosas más insignificantes y serán más precavidos para aquellas situaciones que lo requieran.

Pero de verdad que me hacen sentir muy mal cuando cuestionan mi forma de criar a mi hija. Yo no tengo, por más que me gustaría, esa capacidad de hacer oídos sordos de todo lo que me dicen. Me duele que no me entiendan y respeten. Más aún porque soy una persona que jamás se atrevería a cuestionar a ninguna mamá o papá en la crianza de sus hijos. Odio, por poner un ejemplo, que existan en el mundo métodos Estivill, Ferber o cualquiera de ellos que sea; y odio que haya niños que tengan que pasar por ese desconsuelo y que graben en sus mentes que por más que lloren o supliquen sus padres no estarán ahí. Pero  no me atrevería nunca a decirle a los papás que lo están haciendo mal. Si me preguntan, doy mi opinión, y si no, me muerdo la lengua con esa y muchas otras cosas.

Y a cambio, lo único que espero es que no se me cuestione mi forma de hacerlo. Es lo justo no?.

Pero bueno, no me quiero poner trascendental, que no es el momento. Este fin de semana tenemos cumpleaños familiar (mi hermana y tía de Paulita) y a ver qué tal se lo toma mi niña.


miércoles, 16 de mayo de 2012

Ciudades Amigas de los Niños. Tarea de todos

El programa "Ciudades Amigas de la Infancia" ha sido creado y promovido por Unicef, y con él pretenden impulsar y promover la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño en el ámbito de las Entidades Locales.

Todos nos habremos dado cuenta en alguna ocasión, que hay ciudades más Amigas que otras y que por lo general se está mejorando bastante en este aspecto si nos remontamos unas décadas atrás, donde al niño no se le tenía prácticamente en cuenta para casi ninguna cuestión de ciudadanía. Aún así, también es innegable que queda mucho por hacer y mucho por cambiar, pero yo creo que por donde debemos empezar el cambio, es por la mentalidad de cada uno de nosotros.

De nada serviría que se impusieran políticas a favor de la integración del menor en la sociedad como uno más y no como un ciudadano de segunda, que es como muchas personas todavía le consideran, si después, cada uno de los habitantes de esas Ciudades Amigas no nos esforzamos en que todo eso se cumpla y se respete por parte de todos.

Hoy venía de hacer unos trámites por la mañana y llegando a casa, por una calle con dos buenas aceras y todos los servicios para poder pasear cómodamente con un cochecito de bebé, delante nuestro caminaba un papá con su bebé en una sillita y en ese momento un coche bastante grande ha parado subiéndose a la acera casi rozando la pared. Yo llevaba a Paula colgada en el canguro y he continuado, pero el papá se ha tenido que parar y le ha dicho a la señora que se bajaba del coche: "Cada día nos lo ponéis más difícil". La señora le ha dado la razón y se ha dispuesto a quitarlo enseguida, pero el caso es que esto pasa cada 10 metros en esta calle.

Esto es un pequeño ejemplo que se da a diario de lo poco que pensamos y respetamos a nuestros peques en las ciudades, así como a personas de movilidad reducida, invidentes, etc.

Vivo en la ciudad que no ostenta el galardón de Ciudad Amiga de los Niños, no sería justo decir que es un lugar en el que no se les tiene en cuenta, con sus derechos y necesidades. Hay muchos parques y zonas verdes con zonas habilitadas para los más pequeños y los no tan pequeños; teatros infantiles; se organizan un montón de actividades lúdicas para la infancia; y en todas las fiestas de la localidad siempre veo que tienen su espacio, sus juegos, y en definitiva su lugar; y hasta ahora y espero que continúe así, también todos los menores tienen acceso al sistema de salud. También me consta por amistades que han vivido en otras ciudades de Europa, que en otros lugares el niño está mucho más integrado en la vida diaria de la sociedad, de lo que puede estar en cualquier localidad de España, y que nos queda mucho que hacer y aprender en este sentido; pero como decía, todo comienza por el cambio de mentalidad en cada uno de nosotros.

Si no respetamos los espacios, las aceras, los parques infantiles, si miramos con mala cara al papá o la mamá que deciden asistir a una conferencia o incluso a un avión con su pequeño o pequeña, porque nos molestan sus ruidos, sus correteos, etc., no podremos avanzar en este sentido, ni hacer Ciudades Amigas, y de nada nos sirve que se implanten medidas por parte de los órganos de gobierno, si los propios ciudadanos no nos comprometemos y nos ponemos en la piel y los ojos del más desfavorecido, en este caso, nuestros niños, nuestro futuro.



martes, 15 de mayo de 2012

Las compras veraniegas

Ha llegado el calor, y nos ha pilado desprevenidos!

Hoy es San Isidro y ha sido fiesta en Madrid. Se ha despertado un día que invitaba a salir a la calle y disfrutar del sol pero bien protegidos!, porque no estábamos preparados para tanto calor! Ni siquiera teníamos apenas camisetitas de verano y un gorrito con visera para la cabecita de mi baby.

Así que después de dar una vuelta por la pradera de San Isidro y sin bajarnos siquiera del coche, porque no se podía ni parar de la cantidad de gente que había, nos hemos marchado de tiendas a hacer algunas compritas de cosas que nos hacían falta para afrontar este verano, que amenaza con ser muy calurooooooso!

Hemos estado en Prenatal y hemos comprado unos parasoles traseros para el coche y una sombrillita para cuando va en el cochecito, que mi pobre lo pasa fatal con el sol en los ojos. También una funda de toalla rosita para el portabebés, porque con estos calores suda como un pollito.

Luego hemos entrado a Kiabi, los de "la moda a pequeños precios". Y, en honor a la verdad, sí que los precios son pequeños, no ha estado nada mal. Hemos encontrado camisetas de algodón biológico (sin pesticidas ni fertilizantes) a 3 X 2. Vamos que comprando 3, la unidad te sale a 2,99 €. Precio imbatible verdad?.

Son muy monas, en varios colores y van abotonadas por detrás hasta abajo con corchetes, lo cual resulta muy cómodo para poner y quitar. Aquí las muestro.


Nos hemos probado gorritos!


Y como la pamela tiene viserita y lleva un bikini a juego con volantes, pues nos lo hemos llevado todo, junto con unos zapatitos-zapatilla, la mar de monos y fresquitos y una ranita de disney también rebajada a 6,95 €.

Y de regalito, a Paula le cogimos en Prenatal un osito amoroso que lleva un corazón mordedor y que suena cuando lo mueves. Ahora le vienen genial los juguetes para morder.


Vamos, que mi niña ha estado encantada toda la mañana con sus primeras compras. Y cuando hemos salido por fin del Kiabi, nos hemos sentado en un banquito a darle su ración de tetita y de vuelta a casa! 

Uff... Qué cansadas estamos! Ha sido duro...


Pues esto es todo por hoy. Hemos tenido un día genial los tres juntos. Después del siestón, nos dimos un baño relajante con espuma y salimos un rato al jardín a descansar y disfrutar del resto de la tarde. 

Y ahora... Buenas noches!




sábado, 12 de mayo de 2012

¿Será cosa de la teta?

¿Será cosa de la teta que mi bebé ha pasado sin pena ni gloria por los virus y bacterias de toda la familia?.

El papá, que desde que Paula tenía un mes va de catarro en catarro y de gripe en gripe y tiro porque me toca, siendo cada vez más fuertes. Y la última, una infección de oídos y garganta interesante.

La tía (mi hermana) y prima (mi sobrina), con infección de garganta y fiebre desde hace dos semanas pasando bastante tiempo con nosotras. De ellas pasó a mi, y he tenido hasta hace unos días la garganta muy malita, aunque en mi caso no ha llegado a tanto. He llegado a estar muy preocupada pensando que le podía pasar a mi pequeña lo que fuera que me tenía tan mala y que hacía que me doliese todo el cuerpo... Pero no!, hemos conseguido mantener a los bichitos a raya!.

En fin, que mi gordita ha estado rodeada por todas partes. Porque aunque quieras protegerla, no puedes evitar que la toquen, o que respire el mismo aire que los demás; pero toquemos madera, ella ni se ha inmutado...

Y, digo yo... ¿Será cosa de que está tan protegida con las defensas que toma del pecho que no hay virus ni bacteria contra los que no pueda luchar mi niña?... Pues la verdad, me gusta pensar que sí!!


Me gusta pensar que soy capaz de crear algo tan bueno como la mejor de las medicinas, que hace a mi bebé la niña más sana y más fuerte de la familia!!!





Volvamos a la cultura de la Lactancia Materna. Por amor, por salud para el bebé y para nosotras, por ser más ecológica y en definitiva por un mundo un poco mejor.




viernes, 11 de mayo de 2012

Ofrecer, que no dar...

Pues resulta que se acerca cada vez más deprisa irremediablemente el momento de que Paula comience a ir a la guarde, porque mamá ya no puede alargar más estos maravillosos días que podemos  pasar juntas 24 horas (se acabaron vacaciones, lactancia, excedencia y todo lo habido y por haber...). Pero como este post no va de eso y no quiero ponerme a llorar de nuevo, vamos al tema que nos ocupa.

Y es que Paula estará lejos de mi desde las 8 hasta las 16:30 de la tarde (es todo lo que he podido reducir). Y como no le puedo dejar la teta para que se auto-abastezca, tenemos que empezar poco a poco a introducir otros alimentos para que mi pobre se pueda alimentar en mi ausencia.

Y como no pretendía darle de comer nada a Paula, a parte del pecho, antes de los 6 meses, pues hemos comenzado, tal como me dijo la enfermera en la última revisión, a "Ofrecer que no dar" otros alimentos. Así que después de su toma de pecho de media tarde, ayer le he ofrecido a mi niña una cucharadita de zumo de naranja de un vaso que me había preparado para mi.

Y como una imagen vale más que mil palabras...








Pues el resultado ha sido una cara muy muy rara, y unas "pedorretillas" para echarlo todo fuera. En la segunda cucharada parece que ha saboreado un poco más. Algo se ha bebido. Me mira extrañada (no sé qué pensará... je je).



De momento seguiremos esta semana ofreciéndole naranjita y alguna otra fruta, y la semana que  viene le ofreceremos una patatita con zanahoria aplastada... Que digo yo que algo tendrá que comer la criaturita mientras yo no esté...

En fin, que con mucha pena y un poco de sentimiento extraño parecido a la tristeza por mi parte, seguiremos con nuestra política de ofrecer y no dar porque no queremos perdernos ni un poquito de la teta!! Y es que nunca pensé que el momento de empezar con la alimentación complementaria lo viviría con un poquito de tristeza... Y no quiero que esto se pueda malinterpretar; me encanta que mi bebé evolucione y se haga mayor. Es simplemente que lo vivo como si fuese el comienzo de la ruptura de esa especie de cordón umbilical que nos une desde que cortaron el suyo cuando nació. Es raro, lo sé... Pero la lactancia me ha unido y me une a ella de una manera muy especial.



martes, 8 de mayo de 2012

A demanda ¿por qué es tan difícil?

Llevaba tiempo con ganas de escribir este post, porque me ha llamado mucho la atención desde que nació Paula, lo que le cuesta a todo el mundo entender el significado de la expresión "Lactancia a libre demanda". Pero ¿por qué resulta tan complicado?. No lo entiendo. A mi cuando me lo explicaron no sólo lo entendí a la perfección, si no que de repente veía mucho más claro todo lo relacionado con la alimentación del bebé, era lo más normal, lo natural!.


Que el bebé coma cada vez que quiera. ¿Hay algo que pueda tener más lógica?. Además, como el pecho no es sólo comida, si no muchas otras cosas, igual o más importantes que la comida, lo ideal es que cada vez que se despierte o haga la más mínima protesta, lo primero a probar sea ponerle al pecho. Seguramente encuentre aquí lo que está necesitando en ese momento. Si no es así, no pasa nada, nos lo hará saber enseguida y podremos seguir probando. Así lo veo yo y así me ha funcionado siempre con mi niña.

Desde aquí me gustaría expresar lo mal que te pueden hacer sentir la familia, amigos, conocidos, y hasta desconocidos cuando se atreven a juzgar libremente cómo alimentas a tu hija. A mi me ha afectado mucho. Hay frases y comentarios muy desafortunados que en mi caso particular, hubo momentos en los que incluso me llegué a plantear si lo estaba haciendo bien. Ahora me alegro de haber sido fuerte, firme y de haber confiado no sólo en lo que me dictaba mi instinto, si no en todo lo que me había informado, documentado y leído al respecto.

Pero podría no haber sido así. Porque cuando se trata de la salud de tu bebé, todas las mamás queremos lo mejor y si todo el que te rodea te repite lo mismo, llega un momento en que te planteas si no serás tú la equivocada. A veces me cuesta mucho tener que nadar contra corriente a todas horas en lo que se refiere a la crianza de Paula. Afortunadamente, menos mal que el papá está de mi lado! Aunque yo creo que al igual que yo, en alguna ocasión tuvo dudas de lo que hacíamos. 

No me extenderé mucho más en mi caso concreto, que ya contaré con más detenimiento en el apartado que he  reservado para tal fin, "La Lactancia de Paula". 

Sólo quería dedicar esta entrada a dar ciertas claves de lo que debe ser la lactancia a demanda. Porque "a demanda" es "a demanda" y no cada 3 ó cada 2 horas, o que no pase de 4, o nunca antes de 2, o cualquier otra variación que implique mirar el reloj en algún momento. Y de verdad, se puede conseguir. Y se puede disfrutar.


Y es que precisamente esta es una de las claves para conseguirlo. Hasta luego reloj!!. No lo mires, ni al empezar, ni durante, ni al acabar, ni mientras duerme... De verdad, no lo mires. Sólo disfruta. 

A veces estará dos minutos, a veces estará media hora, a veces dormirá media hora, 15 minutos o 4 horas. ¿Y qué más da?. No es verdad que tenga que hacer la digestión, no es verdad tampoco que se vaya a sobrealimentar (son bebés, no son tontos), no es verdad que sea bueno para ellos seguir horarios estrictos. Nada de eso es lo mejor.

Lo mejor es que puedan estar en el pecho todo lo que quieran y necesiten. Y en condiciones normales, lo necesitan mucho. Pero yo, ahora que he leído mucho, pero mucho mucho sobre el tema, y que he conseguido una lactancia exitosa al 100%, puedo decir que lo mejor es disfrutar de esos momentos, disfrutarlos igual que los disfruta tu bebé, acariciándole, mirándole, observando cómo se relaja cuando está cerquita piel con piel. Es una experiencia inigualable. Una suerte que tenemos todas las mamás del mundo y que ninguna debería desaprovechar, sobre todo por opiniones ajenas, prejuicios sin fundamento y afirmaciones basadas en información obsoleta y sin ninguna base científica.

Puede llegar a ser muy difícil porque estamos muy condicionados por otros tiempos no tan lejanos, en los que se amamantaba cada tres horas y 10 minutos en cada pecho. Pero hay que romper con esto, hay que dejarse llevar y confiar un poco más en nuestros bebés y en su instinto, su instinto de mamíferos que somos. ¿O es que alguien le dice a un leoncito bebé cada cuánto tiene que mamar?. ¿Y a un chimpancé chiquitito?, nuestros parientes más cercanos evolutivamente hablando, ¿alguien se lo dice?. Pues no, entre otras cosas porque como va siempre colgado de su mamá, la tiene a mano para mamar cuando le venga en gana. Así sí que es fácil una lactancia a demanda!!




domingo, 6 de mayo de 2012

El Villano Estivill ataca de nuevo!

Hace no muchos días hizo su aparición en el programa de Ana Rosa Quintana el Dr. Estivill, presentando su nuevo libro para enseñar a dormir a los niños.

Y digo yo; este señor no ha ganado suficiente dinero ya, y no ha hecho suficiente daño ya con su libro "Duérmete niño", que ahora nos tiene que presentar la segunda parte de la saga "¡A dormir!", y hay que fijarse en el detalle, ya el título va entre admiraciones... En fin...

Cuando salió en el programa, lo primero que me apeteció es escribir sobre ello en el blog. Después, me prometí a mi misma que no escribiría sobre eso, pues no quería dedicarle ni un segundo de mi tiempo, ni mi energía a este señor. Pero no lo puedo evitar, lo siento. No me extenderé mucho en hablar ni de su método, ni de él, porque hay poco que no se haya dicho ya. De hecho, he leído artículos magníficos en varios blogs de otras mamás, ejemplo de ello la extraordinaria carta al Dr. Estivill del blog "Mimos y teta"; de la cual dejo el enlace. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice y no se puede añadir mucho más.

Pero sí quería hacer un inciso, y es que por favor, cuando oigamos hablar de cualquier tema que nos interese, y más, si es de un tema importante como este, tenemos que aprender a distinguir la información seria y rigurosa de la que no lo es.

No se puede salir en televisión afirmando que hay estudios que han demostrado que los niños que duermen con sus padres tienen mayor probabilidad de sufrir muerte súbita y quedarse tan ancho! Y por favor, Ana Rosa, se supone que eres periodista, ¿te parece serio que se lancen afirmaciones como esa y muchas otras que lanzó, sin citar ningún estudio, ningún autor, ni nada de nada?. Y no los citó sencillamente porque NO EXISTEN. Porque es mentira.

Pero lo que sí existe es un señor que se llama James J. McKenna, director del Laboratorio del Comportamiento del Sueño Maternoinfantil en la Universidad de Notre Dame, en Indiana, Estados Unidos. A su formación como antropólogo, al profundo conocimiento de la maternidad y la crianza de los hijos en las distintas culturas humanas, ha unido décadas de trabajo en el laboratorio del sueño. Cientos de madres e hijos han dormido en sus instalaciones, cubiertos de cables y filmados con cámaras de infrarrojos mientras se analizaba su electroencefalograma, su frecuencia cardíaca y respiratoria, las fases de su sueño y el número de despertares. Fruto de ese intenso trabajo, han sido numerosas publicaciones científicas, por desgracia poco accesibles al público en general como nosotros (que no debería ser así para el Dr. Estivill); pero por fin lanzó un libro de divulgación fácil de entender, bonito y muy interesante para los papás y todo aquel que esté interesado en el tema. Es un libro escrito especialmente para padres. "Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho".

Me pregunto para qué llevará este señor dedicando décadas de su vida a estudiar el sueño maternoinfantil, si en cualquier momento puede aparecer cualquiera en un medio televisivo accesible a millones de personas, de papás y de mamás y decir lo que le apetezca, y posteriormente vender millones de sus libros, basados en ¿ningún estudio científico?.

Simplemente, desde aquí quiero decir, que hay que ser más cuidadosos con lo que leemos, y a lo que damos credibilidad. Y aprender cuándo una información es rigurosa y se basa en investigaciones, y cuándo se basa en charlatanería y palabrería fácil.

Me gustaría añadir que el libro citado, del Dr. James J. McKenna, lleva un prólogo escrito por el Dr. Carlos González, Rosa Jové, Meredith Small y algún otro, que no tiene desperdicio. Todas estas personas son también conocedoras del sueño infantil y como ejemplo, Rosa Jové ha escrito "Dormir sin Lágrimas", un libro también muy interesante que nos enseña cómo evoluciona con los años el sueño de los niños. Muy bueno y accesible a todos los públicos.

Por favor Ana Rosa! Entrevista a Rosa Jové sobre su libro, al menos que los padres que ven ese programa tengan dos alternativas.

Rosa Jové sálvanos del villano Estivill!


Y para acabar y paliar un poco mi cabreo, dejo un fragmento de la serie Modern Family que me hizo mucha gracia en su día, que tiene que ver con el tema. No lo he encontrado en castellano y lo he transcrito debajo del vídeo tanto al inglés como al español. Es por intentar darle un toque de humor al asunto.



video
 
No te enfades.
Sólo me levanté a cambiarla.

Bueno, Mitchell realmente lo que quiere es 'Ferberizar' al bebé.

Ferberizar, es un método
de conseguir que el bebé duerma
toda la noche por sí mismo...
básicamente, consiste en dejarle
llorar hasta quedarse dormido.

Tortura.
No es tortura, Cam.

Es duro para una persona
que odia escuchar sufrir
a otra persona.

[Sollozando]
[Lily llorando en el monitor]

[Mitchell]
O dos personas sufren.

[Lamentos]
[Continúa llorando]
Don't be mad.
I just got up to change her.

Well, Mitchell really wanted
to Ferberize the baby.

Ferberize. It is a method
of getting the baby to sleep
through the night...
by, yes, basically letting her
cry herself to sleep.

Torture.
It's not torture, Cam.

It's just hard if you happen to
be a person who hates to hear
another person suffer.

[Sobbing]
[Lily Crying On Monitor]

[Mitchell]
Or two people suffer.

[Wailing]
[Crying Continues]

Amor de madre

Porque madre no hay mas que una... 
Felicidades a todas las mamás.


sábado, 5 de mayo de 2012

Anatomía de Grey colecha!

He sido una seguidora fiel de esta serie, que me enganchó desde sus primeros capítulos. Y ahora que estoy viendo la OCTAVA!!! temporada, el otro día me llevé una grata sorpresa que me sacó una gran sonrisa y me pareció una de las imágenes más bonitas y tiernas de la serie.

Y es que es el día de los enamorados, y el capítulo comienza con una escena de un beso en la cama que se dan  Derek Shepherd (el famoso Dr. Macizo) y Meredith Grey. Lo que te imaginas que se convierte en una escena de sexo entre los dos, que últimamente no tienen tiempo ni para mirarse, desde que adoptaron a la pequeña Zola, se convierte en que separan sus cabezas y aparece bajo ellos la cabecita de la pequeñina mientras ellos dicen: "Hay un bebé en la cama".

Sí señor, me encanta. Son médicos, cirujanos, guapos, con éxito Y COMPARTEN LA CAMA CON SU BEBÉ!!

Por una vez, y sin que sirva de precedente.... Tomemos ejemplo de las series!


viernes, 4 de mayo de 2012

Matronasur - Profesionalidad y Ternura



Siempre he disfrutado mucho de los preparativos (de todo, en general); de los de la boda, de los viajes,... Pero, sin duda, de los que más he disfrutado han sido de los preparativos durante el embarazo, esperando a que llegara Paula.

Por eso teníamos tanta ilusión en empezar las clases de Preparación al Parto. Eran una oportunidad de prepararte e informarte de todo lo relacionado con el nacimiento, con lo que llevábamos soñando tanto tiempo.

No buscamos ni comparamos en más sitios, puesto que nos parecía una buena idea tomar las clases en el propio hospital en el que íbamos a dar a luz, y así conoceríamos parte del personal que nos atendería en el gran día.

Ahora sé que fue una gran elección. No llevábamos ninguna idea preconcebida y eso es bueno, pero cuando empezamos el primer día, enseguida nos dimos cuenta que lo que nos contaban encajaba a la perfección con lo que nosotros pensábamos respecto al parto y la crianza. Se notaba en todo momento que apostaban por un parto humanizado, en el que la mujer es la protagonista, la que decide y es dueña de cómo quiere que transcurran las cosas. Otro tipo de parto es posible, distinto al que se viene ofreciendo de manera sistemática en los centros sanitarios. Hay otros métodos de alivio del dolor menos agresivos que la epidural para la mamá y el bebé, como pueden ser el yoga prenatal, del que nos dieron una clase muy bonita e interesante para que luego pudiésemos practicar todos los días en casa y el día del parto. Apuestan claramente por una crianza natural, con apego y con respeto, y eso es lo que te transmiten cuando te hablan de los cuidados al bebé en sus primeros días y primeros meses.

De todo esto, te das cuenta el primer día en la primera clase. Pero mucho más allá de las clases, te das cuenta según pasan los días, que detrás hay personas que además de grandes profesionales derrochan ternura y humanidad en todo momento. Están dispuestas a ayudarte y aconsejarte en todo lo que necesites, dentro y fuera de las clases; antes, durante y después del parto. De esto puedo dar fe. He sufrido alguna que otra complicación con mi episiotomía y algunas dudas con la lactancia, y cuando les he llamado me he sentido atendida con inmediatez, cariño y respeto.

En mi parto, que no fue todo lo natural y humanizado que seguramente sería deseable (pero ese es otro cantar), tuve la suerte de contar con Antonio y Alberto como matrones, que me atendieron con mucho cariño, mucha calma, quitando miedos y transmitiendo una paz que nadie sabe como necesitaba. Nada más nacer mi niña, Antonio se tomó su buen rato en enseñarme cómo era la mejor forma de iniciar cuanto antes la lactancia y las mejores posturas para las dos. Funcionó a la perfección, desde el primer día.


Lo cierto es que trabajan dentro de un hospital, con unos protocolos y unas normas que en última instancia marcan los médicos. Yo deposité en este centro mi confianza para el nacimiento de Paula, porque me ofrecía garantías, porque teníamos algún conocido al que no le ha ido mal y porque mi Doctora (María Dolores Higueras Conde), que ya me veía desde hace dos años, me inspira confianza y seguridad. Dicho esto, estoy segura de que habría cosas mejorables en mi caso y que hubiese preferido de otra manera, pero lo que sí puedo afirmar es que en un parto, una parte muy importante depende y es responsabilidad de la matrona o matrón, y que en este sentido a Matronasur les pongo un 10.

Desde aquí, gracias. Por el antes, el durante y el después.

Para acabar, me gustaría detallar a continuación para que quede más claro lo que es y a qué se dedica esta empresa, lo que SÍ VAS A ENCONTRAR SI ACUDES A MATRONASUR y lo que NO VAS A ENCONTRAR SI ACUDES A MATRONASUR:

LO QUE SÍ VAS A ENCONTRAR:
- Atención personalizada.
- Línea pro parto natural y pro crianza natural.
- Respeto por todas las opciones que elijan los papás respecto al nacimiento.
- Información abundante y de calidad sobre lactancia materna.
- Alternativas a las prácticas más extendidas hoy en día en cuanto a atención al parto y crianza.
- Información y alguna clase sobre yoga pre y postnatal.
- Atención en el post parto y resolución de cualquier duda que pueda surgir.
- Clases participativas y que invitan al diálogo respetando todos los puntos de vista.


LO QUE NO VAS A ENCONTRAR:
- Macroclases en las que estamos todas las mamás sobre colchonetas haciendo gimnasia mientras alguien anima el cotarro: ¡¡Arriba gorditas!!
- Clases teórico-prácticas sobre cómo cambiar un pañal y bañar a un bebé.
- Clases enteras practicando la respiración en cada contracción dando directrices de cómo actuar en cada momento.
- Clases magistrales en las que el ponente habla y el resto toman apuntes sin parar.
- Imparcialidad respecto a la lactancia y la crianza.

A continuación dejo el enlace a su web, no dejéis de visitarles :




martes, 1 de mayo de 2012

...De cómo los cólicos no existieron en mi bebé...

Paula casi no ha llorado desde que nació. En serio. Ni siquiera al despertarse por la noche para pedir su ración de pecho. Se limita a hacer algunos ruiditos y movimientos (que me hacen saltar en el segundo 1) y ahora que somos expertas, podemos hacer la toma casi sin despertarnos.

Durante el embarazo te vas preparando para largas noches sin dormir, con el bebé en brazos intentando calmarle, y los vecinos al borde del suicidio. Pero en nuestro caso no ha sido así. ¿Suerte?... Supongo que sí.

El caso es que leyendo libros como "La Crianza Feliz" o "Un regalo para toda la vida", de Rosa Jové y Carlos González respectivamente, he conocido otra teoría algo distinta a lo que casi siempre nos han contado sobre los cólicos del lactante; y que cuando lo leí pensé: "Pues va a ser que esta teoría es cierta... y por eso mi niña nunca ha tenido cólicos".

Lo que nos vienen a contar en ambos casos, y resumiendo mucho (recomiendo ambos libros a todas las mamás del mundo), es que los llamados cólicos no son otra cosa que un bebé estresado. Cuando nace, el medio en el que se siente seguro y en el que tiene todo lo que necesita son los brazos de su mami. Pero en la cultura occidental nos hemos empeñado (o se han empeñado en hacernos creer que es lo mejor) en poner a los bebés en cunas, cochecitos, hamaquitas o en cualquier sitio menos en brazos, porque parece que nos cueste horrores aceptar que los niños necesitan el contacto físico, las caricias y en definitiva a su madre. Esto les causa mucho estrés, que van acumulando durante el día, y por la noche ya no pueden más y es cuando llega el llanto desconsolado y los llamados cólicos. El estrés les causa, al igual que en los adultos, alteraciones del aparato digestivo como pueden ser dolores estomacales, gases, acidez... Y se inicia el círculo vicioso; cuanto más lloran, más dolor, y cuanto más dolor más lloran. De hecho, en otras culturas con costumbres muy diferentes a la occidental, los cólicos del lactante no existen.

Por lo tanto, el cólico no sería la causa de que el niño llore, si no la consecuencia de que lo haga.

Yo siempre he cogido mucho a Paula desde que nació, o para ser más exactos, la he soltado muy pocas veces, je je je; no porque lo hubiese leído en los libros, si no porque me encanta tenerla en mis brazos. La mayoría de las veces se quedaba dormida después de tomar el pecho, y yo la dejaba ahí, muchas veces hasta la siguiente toma. Familia, amigos y casi todas las personas que han venido a visitarnos no han perdido la oportunidad de decirme que la estaba acostumbrando mal, y que era peor para ella. Yo siempre pensaba que los que estaban equivocados eran ellos, y que con la cara de felicidad que tenía mi princesa, eso no podía ser tan malo. Ahora sé y estoy convencida, que hago bien, que a las dos nos gusta, que no hacemos daño a nadie con ello y que nos va de maravilla así.

No sé si esta teoría que os he contado es cierta, y no sé si haber cogido tanto en brazos a Paula es el motivo de que prácticamente no haya llorado desde que nació, y de que parezca tan feliz. Yo prefiero pensar que sí. Prefiero pensar que gracias a que he hecho lo que me dictaba el corazón he conseguido que parezca siempre tan contenta, sana y tranquila.

Yo, al igual que el Dr. Carlos González, creo que no hay que acostar al bebé enseguida que se queda dormido. Les gusta estar ahí, en los bracitos de mamá, aunque estén dormidos.

A continuación adjunto una tabla que aparece en el libro que os comentaba (Un regalo para toda la vida) por si a alguien le puede ayudar.

Instrucciones para tratar el cólico según Taubman. Pediatrics, 1984;74:998

1. Intente no dejar nunca llorar a su bebé.
2. Para descubrir por qué llora su hijo, tenga en cuenta las siguientes posibilidades:
    a) El bebé tiene hambre y quiere comer. 
    b) El bebé quiere chupar, aunque no tenga hambre. 
    c) El bebé quiere que le tomen en brazos. 
    d) El bebé está aburrido y quiere estimulación. 
    e) El bebé está cansado y quiere dormir.
3. Si sigue llorando durante más de cinco minutos con una respuesta, pruebe con otra.
4. Decida usted misma en qué orden probar las anteriores opciones.
5. No tenga miedo de sobrealimentar a su hijo. Eso no va a ocurrir.
6. No tenga miedo de malcriar a su hijo. Eso tampoco va a ocurrir.

Yo nunca he dejado llorar a mi bebé y me alegro por ello, le he puesto al pecho siempre que ha dicho "ah" por si tenía hambre o por si no la tenía pero quería pecho, le he cantado, mecido, besado y todo esto me ha funcionado. La fotografía no deja lugar a dudas ¿verdad?.


En anteriores capítulos de 'Burbujita' :