viernes, 29 de junio de 2012

Dia Mundial del Sueño Feliz - 29 de Junio




Qué gran iniciativa. Así debería ser siempre el sueño, ¡Feliz!. ¿Cómo iba a ser si no?.

Ya he hablado en otras ocasiones del sueño y el dormir en general, y el de Paula en particular, por tanto, poco me queda más por añadir.

¿Argumentos científicos para acompañar a nuestros hijos y respetarles en el proceso de dormir?. Todos los que se quieran y más en Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho (Dr. James J. Mc Kenna) y en Dormir sin lágrimas (Rosa Jové).


¿Argumentos emocionales?. Cada cual tendrá los suyos. Los míos los hay a miles. Quizás los más importantes, que nos gusta, que lo disfrutamos y que todavía no he encontrado ningún motivo para no hacerlo.


Pero creo que en los dos post que menciono más arriba queda de sobra explicada y argumentada mi postura en estas cuestiones. 


¡Me encanta que exista este día! Espero que se una mucha gente a la iniciativa, y sobre todo que aprovechándola, cada vez haya más información rigurosa al alcance de todos para que las decisiones respecto al sueño de los peques se tomen sabiendo todo lo que hay que saber.

miércoles, 27 de junio de 2012

¡35 Cumpleaños!

A nuestro super papi de 35 años!!

Este es nuestro regalito para ti papá.

Una mención de honor en nuestro querido y últimamente olvidado blog...

35 años y el primero como papá. Éste seguro que no se te olvida nunca. A nosotras tampoco.

Te damos las gracias papi, 35 millones de gracias por todo ese cariño, por todos los besos, por cuidarnos tanto cuando Paula todavía era un proyecto, cuando dejó de serlo y se instaló en la barriguita y también ahora que la tenemos con nosotros.

Ha sido increible todo este tiempo. Has sido un soporte fundamental en mi vida. Cada día, cada momento, con esas pequeñas cosas, esas que parece que no se ven, que no se notan, pero que son las más importantes, y que valoro lo que nadie sabe..., como la frutita cortadita en el tupper, la bolsa hasta arriba de comida rica para que la futura mami no pasase ni un poquito de hambre, los silencios y andares de puntillas para no despertarnos, los viajes al supermercado solito y abandonado, las idas y venidas a urgencias con susto incorporado, y los ratos en la sala de espera, supongo que desesperado por saber qué narices pasaba...

Yo ya intuía que darías la talla, tú eres así, ya sabes "el mejor" (je je je...). Pero la sorpresa ha sido mayúscula! Nos cuidas, nos mimas, nos haces fotos y se te caen las babas luego viéndolas, como a nosotras se nos caen cada día cuando vuelves del trabajo y estamos deseando abrazarte y contarte cómo nos ha ido el día.

Este año también hemos tenido aniversario de bodas especial (5 años). Especial porque es el primero que hemos celebrado con Paulita. Y tú lo has hecho más especial todavía, con esas flores, esos pastelitos y esos muñequitos de boda.



35 añazos muy bien llevados, 5º aniversario de bodas y una bebé... No está nada mal eh?.

Por muchos y muchos más...

MUCHAS FELICIDADES super papi, super maridín, y super persona! Esperamos que te guste nuestro regalo! No cambies nunca.

Te queremos hasta el infinito y más allá, mucho más allá!!


martes, 19 de junio de 2012

El llanto infantil y la guardería

Es imposible ignorar el llanto infantil, reza el título de un artículo de la revista fayerwayer.com. El mencionado artículo hace referencia a un estudio publicado por psicólogos de SUNY y la Clark University en Estados Unidos. Parece ser que no es posible concentrarse en una tarea si se escucha llorar a un niño.

Y así debería ser. El llanto de los bebés tiene toda la pinta de haber sido durante millones de años una estrategia evolutiva que ha hecho perpetuar la especie, haciendo que los bebés más protestones que crecían en las cuevas y en la selva, llamasen la atención de sus mamás si éstas se alejaban, para no quedar a la intemperie y desprotegidos ante depredadores o ante el frío de la noche. Esas mamás de esos bebés protestones que lloraban a pleno pulmón, como estaban diseñadas para no soportar oír llorar a sus bebés, acudían de inmediato a consolar y proteger a los pequeños australopithecus. Deduzco que todavía debemos llevar grabado en nuestros genes algo de todo esto, y de ahí los resultados de ese estudio. "No soportamos oír llorar a un niño".

El llanto de los niños sirve para algo, y hay que atenderlo cuando se produzca. Pero lejos de esto, en nuestra cultura actual occidental, se tiende a lo contrario. No sé muy bien cómo ni cuándo, ni de qué manera, la sociedad ha llegado a la extraña conclusión de que el llanto de nuestros bebés es algo molesto e inútil que hay que extinguir. ¿Y cómo se extingue una conducta indeseada?. Está claro, ignorándola. Haciendo que no vaya seguida de ningún refuerzo positivo para el que la emite.

Cierto es, que ya no suele haber depredadores de los que protegernos, ni dormimos en cuevas ante el frío, pero desde mi punto de vista, el llanto ha ido evolucionando con nosotros, convirtiéndose en una herramienta excelente para predecir que algo no funciona bien. ¿El qué?. Hay que averiguarlo. Alguna de las muchas necesidades físicas o emocionales del pequeño no están cubiertas. Pensemos que dependen al cien por cien de los adultos, y sin embargo prácticamente su única forma de comunicarse con nosotros es esa.

Y leyendo este artículo me encontraba, cuando se me vino a la cabeza la imagen del viernes pasado al entrar a la "guarde" a buscar a mi pequeña, justo a la hora en la que casi todos acaban su siesta. La cuidadora auxiliar se encontraba cambiando el pañal a un bebé y según entré por la puerta, ya podía oír desconsolada a mi bebé como lloraba. Entramos su papá y yo, y detrás nuestro entraba también a la clase su cuidadora habitual que llegaba en ese momento al aula. Se me partió el alma. Mi marido empezó a decir que cómo tenían así a la niña llorando, y con mucha razón nos contestaron que "no sé quién" se había despertado antes. Totalmente de acuerdo, pero ... ¿no podría decirle aunque sea de lejos unas palabras de consuelo?... Hablarle para que sepa que alguien está ahí, que en este momento no puede acercarse, pero que está ahí para en cuanto pueda, ir a socorrerla...

La tranquilidad y parsimonia con la que actúan ante este tipo de situaciones es pasmosa. Me deja literalmente helada. ¿Porque yo no estoy quizás tan habituada a escuchar llorar bebés y ellas sí?. Puede ser... Puede ser por eso, que ante la habituación a un estímulo durante mucho tiempo, lleguemos a casi ni percibirlo, o peor aún, a percibirlo y poder desarrollar cualquier tipo de tarea sin la más mínima interrupción y con total concentración.

Vaya por delante que creo que las cuidadoras de la guardería son personas cariñosas, y que se les ve disfrutar y contentas con los peques, pero a pesar de esto... lo que vi no me gustó. Quizás también influye que lo que verdaderamente no me gusta es tener que llevarla y no poder cuidarla yo misma. Que estoy sufriendo casi tanto como ella esta separación, y que lleva algo más de una semana y ya está enferma... Y que me muero por dentro cada mañana cuando me despierto a su lado y sé que tenemos que ir.




miércoles, 13 de junio de 2012

Amenorrea por lactancia materna

La última vez que asistí a mi ginecóloga por las molestias que todavía de vez en cuando siento en la zona de la episiotomía, tras confirmar que la cicatriz estaba según ella perfecta (ni fibrosada, ni endurecida ni nada de nada), me preguntó si aún daba el pecho y si me había venido alguna regla. Le dije que sí daba el pecho y que aún no había tenido la regla.

Al parecer, esta falta de menstruación por la lactancia, hace que hormonalmente no estemos funcionando todavía igual que antes, y en consecuencia la zona esté mucho más reseca por la falta de producción de flujo.

La amenorrea que se produce de manera habitual durante la lactancia materna (siempre que se den determinadas condiciones), es el método anticonceptivo de la naturaleza. El que durante millones de años funcionó para que mamás y bebés tuvieran más probabilidades de sobrevivir, espaciando los nacimientos en cada mujer entre dos y cuatro años, perpetuando así nuestra especie, cuando no existían otros métodos de anticoncepción.

Aún a día de hoy, en muchas sociedades y tribus cazadoras y recolectoras, o en culturas no tan occidentalizadas, sigue siendo el método que la naturaleza impone para que las madres puedan dedicarse por entero a sus bebés indefensos, hasta la llegada del siguiente.

La lactancia materna es el método anticonceptivo más usado del planeta, aunque no sepamos que lo usamos. Claro, que hoy en día, en nuestra sociedad, deberíamos ser conscientes de las condiciones y limitaciones que puede conllevar, sobre todo si no se está llevando una lactancia exclusiva y a demanda, (digo a demanda, puesto que si amamantamos a demanda de verdad, es muy difícil que pasen más de 4 horas sin que el bebé succione).

En mi caso, ya vamos a por el séptimo mes, y desde el sexto, la lactancia ya no es exclusiva, aunque sí a demanda y por tanto muy a menudo. Pero la menstruación aún no se ha presentado.

La menstruación puede aparecer sin ovulación anterior, pero no puede haber ovulación sin menstruación posterior, a no ser que se haya quedado una embarazada.

Las causas fisiológicas de esa falta de ovulación son de origen hipotálamo-hipofisario. Debido a la disminución de la producción de estrógenos y progesterona, el endometrio no se desarrolla. Esto viene dado, porque junto a la liberación de prolactina (hormona encargada de la producción de la leche), se da una disminución de la liberación de gonadotropinas (hormonas implicadas en la reproducción), lo que hace que no maduren los folículos ováricos y no se produzca la ovulación.

En el momento en el que comenzamos a introducir otra alimentación y a espaciar las tomas de pecho, los niveles de prolactina bajan, y por tanto puede producirse la ovulación.


De momento, me encuentro dentro de todo este proceso, y aún no sé cuándo los ciclos empezarán a desarrollarse como antes del embarazo, por tanto, debo esperar a qué suceda y tener un par de reglas, según indicaciones de la ginecóloga, para saber si de esto dependían las molestias y sensación extraña en la zona.

Por ahora, seguiremos con todas las tomas que podamos, de día y de noche, y ayudándonos de nuestro sacaleches en el trabajo, también podrá hacer su toma en la guarde,  y que la naturaleza y la biología, que son más sabias, hagan el resto.

martes, 12 de junio de 2012

Dos días

Dos días llevamos de adaptación a la guardería.

Primer día. Una hora. Me voy a casa y según entro me derrumbo. Me había estado autoconvenciendo para no llorar y ser más comprensiva conmigo misma y con el proceso que tenemos por delante. Pero no puedo, no concibo la casa sin ella. Veo sus muñecos esparcidos por el sofá, su colchita y su mantita de juegos y no puedo ni quiero contener las lágrimas. La echo de menos, y aunque sé que sus necesidades más inmediatas estarán atendidas, cada vez siento más inseguridad respecto a lo que estoy haciendo. Paseo por la casa, subo, bajo, intento emplear el tiempo pero no me apetece hacer nada. No puedo ni ver el blog, me recuerda que no está a mi lado.

Paula ha estado tranquila. No sabe muy bien dónde y con quién está y observa, más que otra cosa. Pero cuando llego a recogerla se desmorona. Me ve, empieza a lloriquear y se agarra a mi con fuerza. Me enseñan un par de fotos que su cuidadora ha hecho con el móvil para que viese que ha estado tranquila. También me advierte que el primer día no lo suelen pasar muy mal, es peor el segundo. Yo ya lo imaginaba y no se equivocaba. Por la tarde en casa no para de llorar, tiene mocos, muchos mocos, y sólo quiere estar con mamá. No me quita ojo. Por la noche nos hemos despertado varias veces, parece que le costaba un poco respirar con tanto moquito. Pero con un poco de tetita todo se pasa y continuamos durmiendo.

Segundo día. Uff... Nos levantamos a las 9,00 h. Me mira, se ríe como siempre. Me la como a besos y le empiezo a cantar una canción inventada que le dice que vamos al cole a jugar con otros niños y con una "seño" muy muy buena que te quiere. Seguimos con muchos moquitos. Nos vestimos y nos disponemos a hacer nuestra toma de pecho mañanera, pero nada de nada. Es como si se oliese un poco lo que pasa. No quiere hacer la toma. Viene su abu Juan para acompañarme a llevarla y hacer que el intervalo sea menos doloroso. A las 10,00 h. nos vamos al cole. Hoy estará una hora y media. Me dedico a hacer recados y mi padre me invita a desayunar. Intentamos matar el tiempo y acabamos en casa, donde según entramos, mi padre dice, "cómo se la echa de menos aquí en casa". Pero no lloro, delante de él no lloro. A las doce menos cuarto estoy allí como un clavo.

Está sentada entre las piernas de su profe, protestando mientras ella canta para todos. La cojo y me doy cuenta que está sollozando. Con esos suspiros fuertes que se tienen cuando te has dado un atracón a llorar. Hoy ha sido un poco más duro. Ha llorado cuando me fui. Se ha dormido un rato (no pregunto si ha sido por agotamiento de tanto llorar porque temo que la respuesta sea que sí), se despertó llorando (supongo que le resultó extraño despertarse allí), y me dicen que ha sido difícil calmarla. Llegamos a casa, le doy el pecho y cae rendida.

Esto está siendo muy duro. No se me ocurre qué podría hacer para evitar hacerle pasar por esto.

Todo el mundo me dice que más tarde o más temprano se tienen que acostumbrar, pero yo pienso, ¿no puede ser más tarde que temprano?. Es tan pequeñita... que sólo espero que esto no le afecte a lo que es y a lo que será, que no deje de ser esa niña alegre y risueña que ahora es.



domingo, 10 de junio de 2012

Las etiquetas y los bebés

Siempre me he preguntado por qué las etiquetas que marcan las prendas de ropa están cosidas con hilos de nylon y llevan esos picos que tanto daño hacen cuando rozan la piel.

Supongo que no soy la única que ha salido un día de casa al trabajo o a donde sea, y no ha podido descansar, ni parar de rascarse y de retorcerse hasta que ha logrado que alguien le arranque la maldita etiqueta. A mi personalmente me puede llegar a convertir el día en un infierno!.

Y me pregunto, ¿cuál es la razón mágica para coser las etiquetas con ese hilo punzante y que estén hechas con ese tejido tan duro y puntiagudo?. Por favor, que me lo expliquen.

Cuando tuve a Paula, pensé que con la ropa de los bebés no habría ese problema. Que serían mucho más cuidadosos con hilos y tejidos. Pero me he dado cuenta que NO! La gran mayoría de las etiquetas, y aseguro que da igual la calidad y precio de la prenda en cuestión, están cosidas y fabricadas de igual manera y con los mismos hilos. Yo cada vez que compro algo o le regalan algo a Paula, me dedico a comprobar si la etiqueta hace daño o pincha, y en consecuencia, a descoserla cuidadosamente.

Puede parecer a primera vista algo sin importancia como para dedicarle un post. Pero de verdad, en el caso de los bebés me parece mucho más grave. Me intento imaginar lo que debe ser tener algo que me pincha y me araña en la piel del cuello o de la espalda, y no poderme rascar, ni tocar, ni llevar la mano a la dichosa etiqueta para separarla durante unos segundos y darme un respiro.

Ellos tienen unas pieles muy sensibles, y sólo dependen de un adulto para atender cualquier necesidad tan tonta como esa. Y si el adulto en cuestión no sabe lo que le pasa, es difícil que le pueda aliviar. Y claro, lo único que le queda al pobre o la pobre es llorar desconsoladamente!.

Por eso, "Señores Cosedores de etiquetas", por favor, cambien el tejido y los hilos, y sobre todo en la ropa de los más pequeños!. Mientras tanto, las mamás y papás seguiremos atentos a este pequeño detalle que puede ser tan importante para los peques.

 ¿Será una cuestión económica?. Sólo se me ocurre pensar eso, porque si no, no puedo imaginar a qué cabeza pensante se le puede ocurrir coser una etiqueta que está en contacto con la piel, con ese tipo de hilo.


jueves, 7 de junio de 2012

El Sueño de Paula

Desde que Paula estaba en la barriguita, yo ya tenía claro que los niños durante sus primeros meses o años, duermen en la habitación con los papás. ¡Y me daba igual lo que me dijesen otros! Me da igual si se acostumbra, decía yo, de hecho ¡lo prefiero!, porque es lo que a mi me gusta y madre mía, ¡qué disgusto si ella prefiriese dormir solita en una habitación!, ja ja ja, me tendría que aguantar pero lo pasaría mal.

Al principio, como ya he dicho en algún que otro post, Paula nunca lloraba, de hecho han pasado más de seis meses y prácticamente sigue sin hacerlo, o sólo en momentos muy puntuales.

Yo casi nunca la soltaba, casi siempre estaba enganchada al pecho y la mayoría de las veces, era así como nos quedábamos dormidas en la cama. Ella tiene su minicuna pegadita a nuestra cama, y en algunas ocasiones la usa. Se la ve también muy a gusto en ella, siempre cerca de mi, pero lo cierto es que la mayoría de las ocasiones duerme en nuestra cama. Es una delicia. Y por qué no decirlo, una comodidad para mi al darle el pecho.

El caso es que todo el mundo me decía, "no la cojas tanto, no la acuestes contigo, no hagas tal o cual cosa... con lo buena que es y la vas a malacostumbrar tú". Dichosa palabrita, "malacostumbrar". Pero ¿qué sabrán los demás cuáles son las buenas costumbres en mi casa?. En mi casa es una buena costumbre dormir todos juntitos en la cama, darnos calor, afecto, consuelo y mucho amor. Y creo que a Paula también se lo parece.

Tiene su habitación, la que por cierto nos encanta y que hicimos y decoramos con mucho amor, la usamos para cambiarle, vestirle, jugar, darle el pecho, etc. Pero por la noche, nos gusta más estar juntos. Y de momento así será.

Es muy bonito. Se lo recomiendo a todo el que tenga un bebé. Así el tiempo que disfrutas de ellos se alarga también durante las horas nocturnas. Para dudas o miedos que puedan surgir ante el colecho, recomiendo el libro "Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho" del Dr. James J. McKenna, director del Laboratorio del Comportamiento del Sueño Maternoinfantil de la Universidad de Notre Dame. Una manera muy amena e interesante de documentarnos con precisión y exhaustividad y de despojarnos de prejuicios impuestos por una sociedad que desaconseja el colecho con argumentos poco científicos y fiables.


También nos muestra las ventajas del colecho para los bebés y la lactancia.


De esta maravillosa guía extraigo y resumo algunas normas para practicar colecho de forma segura. 


LO QUE SIEMPRE DEBE HACER:


- Asegúrese de que el bebé duerme sobre una superficie limpia, firme y que no esté acolchada.
- El entorno de su bebé debe estar siempre libre de humo. El bebé no debe dormir en la misma cama que un progenitor que fume (da igual dónde).
- Coloque a su bebé boca arriba para dormir.


LO QUE NUNCA DEBE HACER:


- Compartir cama si alguno de los padres ha consumido alguna sustancia que cause alteración de la conciencia o somnolencia.
- Compartir cama si alguno de los padres está enfermo o agotado, hasta el punto de no poder responder al bebé.
- Compartir cama si existe algún espacio entre la cama y la pared donde el bebé podría caer y quedar atrapado.
- Compartir cama si la persona que duerme junto al bebé es considerablemente obesa.
- Compartir cama si los hermanos mayores que no entiendan el riesgo de asfixia, duermen en la misma cama que los bebés menores de un año.
- Compartir cama si algún animal compartirá la cama con el bebé.
- Dejar a un bebé en la cama de un adulto sólo y sin supervisión.
- Utilizar ropa de cama gruesa.
- Dejar que algo cubra la cabeza o cara del bebé.
- Vestir a su bebé con demasiada ropa.
- Dejarse suelto el cabello largo o utilizar pijamas o camisones con cuerdas o lazos.


Para terminar dejo aquí este vídeo que he encontrado que es una dulzura. Si después de verlo, alguien me dice que no le han entrado ganas de mandar todas las normas al carajo y compartir la cama con su bebé, seguro me está mintiendo.
¡A colechar y a disfrutarlo!



miércoles, 6 de junio de 2012

El comienzo de la guardería

Ni siquiera sé por dónde empezar. Siento la necesidad de escribir sobre este tema, aunque a su vez, preferiría no tener que hacerlo jamás.

Sabía que cuando llegase el momento de separarme de Paula, iba a ser una de las cosas más duras por las que he tenido que pasar. Lo sabía casi desde que estoy embarazada. Y durante todos estos meses, me he estrujado los sesos pensando la mejor manera de alargar todo lo posible este tiempo tan maravilloso que estamos compartiendo.

Y así fue como decidí disfrutar de los períodos de lactancia continuados, para juntar 16 días, sumé vacaciones sin disfrutar del año anterior con las de este año, y un mes de excedencia que hemos podido arañar ahorrando todo este tiempo.

Pero se acabó. Por más que pienso y pienso, ya no hay forma de alargar más esto. Mi bebé y yo nos tenemos que enfrentar a lo inevitable. Poca o ninguna gente me entiende. Y al parecer tampoco entienden las necesidades emocionales de un bebé con 6 meses, porque tengo que escuchar a todas horas que les viene muy bien, que se va a socializar, que luego le va a costar menos la incorporación al cole... y un largo etcétera.

Pero la realidad es que tiene que ir, porque no tengo otro remedio y porque mi situación económica no me permite subsistir con un sólo salario. No hay ninguna otra razón.

Y la realidad es que lo vamos a pasar mal. Aunque francamente, el que yo lo pase mal, en estos momentos me es indiferente. Sólo puedo pensar en el momento en que la deje y se de cuenta que me voy, y que no sabe cuándo volveré o si volveré. No quiero parecer dramática, pero es que para mi es así. Y ya que me encuentro sola en esto, por lo menos aquí, en mi blog, en mi espacio, mi rinconcito, tengo que expresarlo como lo siento.

Bastante poco me importa a mi si se socializa o no con 6 meses. Y bastante poco me importa también cuántos amigos tenga con esta edad, lo cual me resulta paradójico, pues si todo el mundo se empeña en hacerme creer que del sufrimiento que va a pasar estos días, luego no se acordará; ¿me tengo que creer que de los niños y niñas que conozca ahora se va a acordar el resto de su vida?.

Lo único que me importa es que creo firmemente que con quien debería estar en estos momentos es conmigo, y que no puedo hacerlo de ninguna manera. Lo que creo es que es demasiado pequeña para sentir esa inseguridad de estar en un lugar extraño, que no es un referente estable y seguro para ella y con personas que tampoco lo son. Y no es en absoluto por el hecho de empezar a trabajar, que francamente me da igual. No me produce ningún trauma volver, y además voy a disfrutar de un horario cómodo por mi reducción de jornada, es sólo por ella.

¡Cuanto me gustaría en estos momentos vivir en Noruega!, con su existente ley de conciliación.

Pero esto, Paula, es algo por lo que tenemos que pasar tú y yo, solas las dos. Se acerca el momento y lo único que sí te puedo prometer es que el tiempo que sigamos pasando juntas por las tardes y noches, pienso compensarte con mil besos y abrazos más. Con todo mi amor y confío en que podamos superarlo juntas, sin que deje ningún resquicio de tristeza en esa alegría que derrochas cada momento.


sábado, 2 de junio de 2012

Besos y Brazos en mi vida

Desde que empecé mi andadura por la blogosfera y empecé a descubrir un montón de blogs de papás y mamás que estaban muy de acuerdo con lo que yo pensaba y sentía sobre la crianza, son muchos los que he visitado y visito, y todos ellos me aportan día a día diversión, consuelo, sabiduría y mucho amor.

Uno de los primeros con los que me crucé buscando información, fue el blog de la Asociación Besos y Brazos.

Y mirando mirando, al ver que las actividades que desarrollaban se situaban en su gran mayoría en la zona sur.

Un día, de camino al ayuntamiento, me crucé con una chica (ahora sé que es Alba) que al verme con Paula colgada en el cangurito, me habló de su Asociación y me dio una tarjeta para que les conociese, coincidiendo con el II Ciclo de Conferencias "Conociendo a nuestros hijos", que han organizado en el Hospital de Fuenlabrada, con caras tan conocidas como Rosa Jové o Yolanda González.

Y así fue como decidí enviar un e-mail para pasar a formar parte de este grupo.

¡Próxima parada y primer encuentro para mi! Será el domingo 24 de Junio, para conocer las vivencias educativas de una madre que actúa a la vez como tal y como acompañante, mostrándonos las experiencias que se viven en una escuela respetuosa con los ritmos y necesidades de los niños.

Ya tengo ganas!

Estoy segura que mi pertenencia a Besos y Brazos será algo muy positivo en mi vida, que me aportará nuevas experiencias que compartir con otras mamás y papás con puntos de vista muy parecidos.



En anteriores capítulos de 'Burbujita' :