jueves, 25 de diciembre de 2014

Navidad, Navidad...

Dulce Navidad... Dulces días, por fin sin prisas, por fin sin madrugones.

Por fin con más tiempo para el descanso y menos para la ansiedad, la tensión y la baja forma que nos han acompañado los últimos días antes de estas ansiadas vacas, y que han hecho que pareciese que nunca llegarían.

Tiempo de frío pero también de sol de invierno, de ese bajo el que da gusto pasear debajo de un buen abrigo y una buena bufanda... Y si es tejida por una misma, pues ya ni te cuento el placer!.

Tiempo también de compras y de consumismo, del que renegamos y no nos gusta nada pero bajo el cual acabamos cayendo de un modo u otro. La ilusión de los Reyes, no tiene precio para mí...

Pero el mejor y el que más rico sabe... Por supuesto, el tiempo para más besos, más cosquillas, más caricias, más estar con la familia, más no hacer nada y hacer mil cosas a la vez, más tejer, coser y leer hasta altas horas, cuando nadie me ve, cuando reina el silencio y me puedo dedicar largos ratos a disfrutar de esa noche que tanto me gusta, con la tranquilidad y la paz que trae consigo.

Tiempo de pintarnos la cara cuando tampoco nadie nos ve, y echarnos unas largas y deliciosas risas por ello!!!.



¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


domingo, 30 de noviembre de 2014

Ya tengo tres!

Y extiende sus tres deditos centrales, colocándolos con sumo cuidado para dejar bien claro que ya es mayor, una chica grande!.

Y la verdad es que algo de cierto hay. Algo especial ha tenido este tercer cumpleaños... Algo especial van a tener estas navidades, seguro... Empieza a ser consciente de muchas cosas. De los acontecimientos y de lo que pasa... Por qué la felicitan, por qué le hacen regalos... Yo le cuento desde hace una semana lo que estaba pasando hace tres años, un día como el de ayer... Ese día en el que decidió que era hora de asomar a este mundo, para hacernos felices a todos los que la disfrutamos y la queremos.

Y nació, esa niña introvertida y prudente, precavida y mimosa. Mimosa como su mamá que anda todo el día dándole besos y abrazos por kilos, y a ella... digamos que no le disgusta... ;-)

Con un corazón lleno de amor para dar y regalar. Es todo dulzura y amor.

Y yo, tras una semana soportando virus que me han dejado como si me hubiese sacudido un huracán, no he estado a tope como me hubiera gustado, y he pasado el día saltando de la risa al llanto, entre emocionada, feliz y hecha polvo... Jajaja!.

Pero verla taaaan feliz, jugando sin parar con su prima, saltando y corriendo de emoción ante su regalo de unas zapatillas de ballet y un tutú de pequeña bailarina, sus muñecas matriuscas de las de verdad verdadera, que no se esperaba en absoluto pero que su tata muy acertada le buscó por todo Madrid viendo que lleva casi desde que tiene uso de razón enamorada de las suyas. Durmiendo con su nueva Dora la exploradora a la que adora!!, le acaricia el pelo mientras le dice "ayyy qué bonitaaa". Y así con un montón de cositas que le han traído, que todas ellas le han encantado y desde ayer no para de decírmelo. Se hecha un poco de su nueva colonia, mientras me dice... "Mamá, me encantan mis regalitos...". Verla así... Me quita todos los males, me encanta verla así de feliz, con su fiesta, sus globos, su tarta, sus galletas...

Parece difícil, pero cada día me llena más de amor.

Hace poco, y hablando de los hijos, una amiga me comentaba que la canción "como yo te amo" Rocío Jurado se la cantaba a su hija, porque un amor así sólo se puede sentir por un hijo...

La verdad, no sé si será cierto, ni en quién pensaba ella, pero me pareció bonito y bastante creíble. Ese día se la estuve cantando toda la tarde sin parar... Jajaja!.




miércoles, 19 de noviembre de 2014

El principio del fin

La verdad es que en estos tres añitos de vida de mi pequeña, no me había planteado ni mucho ni poco, cómo y cuándo sería el fin de nuestra lactancia.

Con el paso de los meses y luego de los años, comencé a saber que no sería algo muy forzado ni por supuesto obligado. Pero nada más. Nunca me planteé nada más. Sólo he disfrutado y nos hemos dejado llevar. Nunca sabes las circunstancias que te deparará la vida ni en esto ni en nada, y por tanto lo único que puedes hacer es disfrutar por el camino. Me ha aportado algunos de los momentos más bonitos, íntimos y reconfortantes de mi maternidad. Momentos de reencuentro tras largas horas sin vernos, momentos de curación y de única fuente de consuelo y alimento ante virus y demás parientes, momentos de juegos, de mimos y de risas. Y mucho, mucho más, difícil de explicar con palabras, y supongo que difícil de entender sino has vivido la lactancia como se vive cuando no concibes otra cosa tras el nacimiento del bebé.

Superando cualquier contratiempo o dificultad, de las que no tenemos apenas recuerdos. Atrás quedaron horas de sacaleches encerrada en el coche en el garaje del trabajo, atrás quedaron también algunas críticas y algunas dudas. Nada de eso es lo que perdura. Nada existe y nada nos ha hecho plantearnos abandonar la lactancia, mientras no fuera el momento.

Ahora y casi sin darnos cuenta, le estamos diciendo adiós, o se lo hemos dicho ya. No sabría ni podría asegurarlo. Casi acercándonos al tercer cumpleaños, de la peque y con ella de nuestra lactancia, parece decirnos... "¡Eh, que me hago mayor de verdad!".

El destete, guiado y llevado a cabo exclusivamente por nuestra pequeña bebé, que se nos hace una niña grande, lo está haciendo mejor y con más mimo de lo que nunca hubiera imaginado. Porque si algo siempre tuve claro es que el fin de esta etapa me haría sentir cierta penilla y nostalgia.

Pero de nuevo mi niña me enseña y me da una gran lección del más puro amor, quitándole a su mamá la teta poquito a poco y sin que se entere... ;-) haciendo que no recuerde ya de una vez a la siguiente cuántos días pasaron desde que tomó su tetita por última vez, sorprendiendo de vez en cuando con un "mamá quiero tetita", para probar un poquito, unos segundos y dejarlo estar... Como si no quisiera despedirse del todo, como si entendiera mi necesidad de una despedida muy lentita y cuidadosa. Así es mi niña. Así lo ha hecho o así lo hará.

Así comenzó el fin de esta maravillosa etapa.




miércoles, 12 de noviembre de 2014

Exantema súbito

Este ha sido el diagnóstico, después de cuatro días de fiebre sin ningún síntoma más aparente, y un poco de incertidumbre por no saber qué estaría pasando dentro de ti para que la temperatura subiera a niveles que casi nunca habías conocido.

Poco a poco hemos aprendido a no alarmarnos más de la cuenta ante la fiebre alta, que en bebés y niños tan pequeños sube de forma habitual ante las múltiples infecciones víricas o bacterianas que van rulando por los alrededores esperando agazapadas a que pase por allí cerca tu bebé, (indefenso todavía en cuanto a sistema inmunológico se refiere) y asaltarlo sin preámbulos para quedarse a vivir durante unos días en casa y sin preguntar.

Los tres primeros días de fiebre ya solemos pasarla por alto, tratándola sólo si hay malestar o dolor, o si papá se pone en plan "déjatedegilipollecestonteríaslocairresponsableydaleparacetamolquetiene39"

Que sííííííííí... De verdad de la buena que la fiebre no es una enfermedad, que sólo es una freidora de bichitos y hay que dejarla actuar... (Aunque en el fondo te desesperas igual pero no lo dices, y te asusta como a la que más tocar su frente y notar que despide calor como si de un radiador se tratase).

A partir del tercero, en mi cabeza empiezan a saltar alarmas, y toda la calma que he ido aprendiendo a guardar salta por los aires y me desespero viendo que no acaba de estar bien. Médico, of course, porque seguimos sin tener pista alguna de lo que pueda pasar. ¿¿Anginas...?? ¿¿En serio...?? 0_0 ¿¿Sin dolor...?? ¿¿Sin algo de algo...??. Y cuando se llena toda ella de manchitas rosadas... uffff ... no sé si ya te alegras de que por fin tenemos algo o te desesperas más aún...

Entonces es cuando me alegro de haber pedido una segunda opinión, de tener criterio propio y confiar en mi instinto, saltarme la recomendación porque en el fondo sabíamos que una semana de antibiótico así sin más no era lo que necesitábamos...

Me encanta empaparme y empaparme sobre temas de salud, siempre me ha gustado y ahora más aún. Sé buscar fuentes adecuadas e información contrastada y esto me da mucha seguridad a la hora de cuidar de la salud de la peque. Que la medicina es mi profesión frustrada, que me encanta y siempre me ha encantado todo lo que tenga que ver con la biología, la salud y nuestro cuerpo y disfruto aprendiendo sobre ello cada día, me ayuda y tranquiliza mucho. Me encanta saber e informarme sobre estos temas y sobretodo si llega a casa (por suerte muy poco...).

El exantema súbito es una enfermedad vírica, también se la conoce como sexta enfermedad. Está producida por virus de la familia del Herpes tipo 6 y 7. Se suele dar en niños desde los 6 meses a los 3 años. Se incuba en un período que puede variar de entre 5 a 15 días. Se caracteriza por fiebre repentina y alta durante 3 ó 4 días, y es característico también que no haya más sintomatología y que se encuentren bien a pesar de la fiebre alta. También pueden darse síntomas catarrales, enrojecimiento de las mucosas o inflamación de la faringe y ganglios linfáticos del cuello. En nuestro caso sólo hubo síntomas en la garganta a parte de la fiebre, sin dolor y sin malestar. Una vez desaparece la fiebre de forma súbita, aparece el exantema en la piel en forma de manchitas rosadas, comenzando por el tronco y pudiendo extenderse hacia la cara y las extremidades. En 2 ó 3 días desaparecerá. Nosotros estamos en el segundo día y ya está despareciendo. el exantema no pica ni duele.

El tratamiento es NINGUNO, excepto antitérmicos para la fiebre si se precisan. Cuando aparece el exantema no se ha de hacer nada. Y es preferible que el niño no acuda al cole o guarde hasta que desaparezca.

Ahora sabemos un poquito más sobre este virus que nos ha visitado estos días y contra el que ahora somos ¡un poquito más fuertes!.

Lo bueno, que nuestra chiquitina ha estado muy contenta en casi todo  momento y eso nos ha mantenido muy tranquilos aunque a la expectativa. Ahora hace reposo domiciliario con los abuelitos que hacen además de abuelos, de enfermeros y la cuidan en nuestra ausencia.

¡Y hasta nos envían fotitos de vez en cuando para que estemos con ella en la distancia...! je je ;-)


miércoles, 29 de octubre de 2014

Miércoles Mudo: El cisne en el estanque


Disfrutando de los últimos días de sol y calorcete... Alguien ha debido considerar que tener un cisne en casa no era la magnífica idea que se había imaginado en su cabeza y lo han dejado en este minilago-estanque del pueblo. A Paula le encanta ir y llevarle pan para ver cómo se acerca amigable a comerse las miguitas.

martes, 14 de octubre de 2014

A estas alturas, y en estos tiempos...

Ante determinadas cosas, lo único que me viene a la mente es... ¿En serio...? ¿Es posible que aún estemos así...?.

Pues sí, es posible y real como la vida misma. Por mucho que a mí me cabree, me repatee y me requeterepatee... es así de triste y de cierto. Todavía hay algunas personas que tienen problemas con la lactancia de los demás...

Siempre me ha molestado que a l@s que defendemos y promovemos la lactancia materna se nos tache de un montón de cosas nada agradables, y hasta de radicales... Que no digo yo que no haya de todo, que lo habrá... Pero la verdad, no entiendo esas generalizaciones tan ofensivas y tan dañinas.

A mí particularmente, no me da igual con lo que sea alimentado cada bebé, para que negarlo. Me gusta y adoro ver que a un bebé se le alimenta con lo mejor que hay para él en el mundo, que es la leche de su mamá. Pero de ahí, a juzgar, acosar, radicalizar o intentar que nadie cambie de opinión va un mundo... Nunca lo he hecho y nunca lo haré. Si alguien me pregunta por mi opinión, se la doy, sino ni siquiera. Cada familia es un mundo y unas circunstancias, y no seré yo quien se meta en esos jardines. Las razones que cada uno y cada familia tenga para hacer lo que hace es lo principal y siempre, siempre se debe no sólo respetar, sino también comprender y no juzgar.

Pues la verdad, es que lo que yo conozco y veo a mi alrededor habitualmente entre l@s que defendemos la lactancia materna, es algo muy parecido. Respeto, respeto y respeto.

Y entonces, me pregunto... ¿por qué cada poco tiempo tiene que saltar a la palestra una noticia sobre alguna mamá a la que se le ha invitado a dejar de dar el pecho a su bebé en público?... Increíble pero cierto. Y muy triste por cierto.

Para no tener que resumir ni dar mis razones al respecto, voy a copiar literalmente el artículo que Pilar Martínez de Maternidad Continuum nos invita a compartir, que hace un magnífico resumen del porqué resulta una auténtica vergüenza y desfachatez que ocurran cosas así.

Reitero por supuesto algo que también Pilar nos dice y que siempre he pensado en estos casos. ¿?A nadie se le ha ocurrido pensar que las tetas existen y están ahí por un único motivo??. Y no es precisamente para lucir escotes...

Todo al final va a parar a la misma conclusión para mí. Es una cuestión de educación. Es fundamental que vivamos en una sociedad en la que se nos eduque desde pequeños en la naturalidad de la lactancia materna, en que lo natural y lo mejor para los bebés es tomar teta. Cuando, dónde y cómo quiera.

En fin, vergüenza ajena se siente al tener que compartir esto:

Trabajadores del IVAM se inventan unas normas en las que se prohíbe amamantar en sus instalaciones

FACHADA_ivam

Una vez más, una madre es “invitada a marcharse” por el simple hecho de amamantar a su hijo en un lugar público. Desgraciadamente, cada cierto tiempo surgen casos como el que hoy te voy a contar y es algo que me parece indignante.
Según los resultados de la Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia Materna, el 43% de las madres lactantes siente dificultades a la hora de dar el pecho en público. ¡El 43%! ¡casi la mitad de las mamás! Por lo que es muy necesario tomar cartas en el asunto.
Copio literalmente el testimonio de esta madre que valientemente está queriendo dar difusión a su caso para que otra madre no tenga que pasar por esa siatuación incómoda:
“Resulta que ayer estaba en el IVAM (museo de arte moderno de Valencia), dando una vuelta con mi familia, y en cierto momento mi hijo me pidió teta. Yo como siempre hago y le explique mama se estaba poniendo la mochila para darle la teta y en cuanto estuve preparada procedí a calmarle con su adorada teta. En ese momento la jefa de sala que estaba a mi lado se dirigió a la guardia de seguridad y ambas vinieron a invitarme a ir al cuarto de baño a darle de mamar a mi hijo. Le pregunte si ellas almorzaban en el baño y que donde estaba escrito que yo no podía darle de mamar a mi hijo. Se fueron a consultarlo y nadie me dio mas explicaciones, Rafa (mi hijo) termino su teta, y luego la otra, y yo seguí esperando una explicación. Al final opte por preguntar y me indicaron que no que estaba en las normas. Baje a recepción pedí las normas y nadie me supo decir donde estaban, así que por supuesto antes de irme pedí el libro de reclamaciones. Llevaré la reclamación a la oficina del consumidor pero no aspiro a que hagan mucho, así que me gustaría que me aconsejarais, porque creo que todos deberíamos poner nuestro granito de arena y este puede ser el mío. Gracias de nuevo.” Verónica González
Me parece increíble (y me sigue sorprendiendo) que a día de hoy sigan ocurriendo estas cosas, estas actitudes criminalizadoras como si esa madre y su hijo estuvieran haciendo algo malo o pecaminoso.
Además, estas trabajadoras dijeron una enorme mentira porque esas normas donde está escrito que no se puede dar el pecho en el IVAM no existen. Ellas simplemente actuaron por iniciativa propia y después no quisieron asumir sus propios prejuicios.

Nos olvidamos de lo primordial

1. Los pechos sirven para amamantar

Las mujeres no tenemos pechos para llevar escotes bonitos, ni para posar en calendarios desnudas, ni siquiera para dar placer sexual. Los pechos están diseñados por la naturaleza para amamantar.
El resto de ventajas de tener pechos es totalmente secundario para la supervivencia del ser humano y como bien dijo mi socia Ruth Giménez en una charla “Si las mujeres no usáramos los pechos para amamantar, con el paso de los años y gracias a la evolución, al final desaparecerían. Igual que han desaparecido muchas otras cosas que los usamos ya no necesitamos”

2. Los bebés comen a demanda

A demanda significa que debe comer cuando quiera, esté donde esté y sea cuando sea. Esto es muy importante para la producción de leche materna, para que el bebé aprenda a autorregular su alimentación y para su salud actual y futura.
De hecho, es algo tan importante que todos los bebés comen a demanda, incluso los que toman biberón. Y todavía voy más lejos….yo creo que todos deberíamos comer a demanda, incluso los adultos.

3. No estás haciendo nada malo

Si una persona se siente incómoda por verte amamantar a tu bebé es SU problema no el tuyo.
Amamantar a tu bebé es el mayor regalo que puedes hacerle, es un acto de nutrición tanto alimenticia como afectiva y quien no lo entienda, que mire para otro sitio.

4. La ley está contigo

España debe cumplir la Convención sobre Derechos del Niño de UNICEF y en ella se dice claramente:
Art. 24.2 Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán las medidas apropiadas para:   e) Asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular los padres y los niños, conozcan los principios básicos de la salud y la nutrición de los niños, las ventajas de la lactancia materna, la higiene y el saneamiento ambiental y las medidas de prevención de accidentes, tengan acceso a la educación pertinente y reciban apoyo en la aplicación de esos conocimientos.

5. Los pediatras también

Hace poco más de un año, expulsaron a una madre de una conocida tienda de ropa (Primark). Esto fue el detonante de toda una campaña mediática en las redes sociales, varios actos de protesta e incluso la creación de una Asociación que promueve la lactancia en público: Lactancia en Libertad.
En medio de todo este revuelo, la Asociación Española de Pediatría emitió un comunicado muy acertado en el que se explicó la necesidad de los bebés de ser alimentados a demanda y los motivos de por qué no se debe obligar a un bebé a esperar a buscar un “lugar más íntimo” cuando se trata de darle el pecho.
La alimentación al pecho tiene que ser a demanda, es decir, hay que ofrecer el pecho al bebé cuando éste lo pida y durante el tiempo que quiera, hasta que lo suelte espontáneamente.  De este modo se regula la producción de leche según las necesidades del niño
Las salas de lactancia se pensaron para proporcionar a las madres lactantes la opción de disponer de un espacio apartado, íntimo y cómodo para amamantar a su hijo, pero su uso no se ha de entender como algo obligatorio. El objetivo principal de estas salas no debe ser ocultar a las madres que dan el pecho, sino ayudarlas.
Lactar en público no debe ser visto como algo obsceno ni sexual, ni algo que deba ser escondido o restringido. Esta actitud representa un obstáculo para continuar con la lactancia y desanima a las futuras madres que pueden ver modificada su decisión de alimentar al pecho a su bebé por las dificultades sociales que esto conlleva.

¿Qué se puede hacer?

Ayudarnos a difundir este atropello de los derechos de este niño y de su madre.
Si eres expulsada por dar el pecho en público puedes hacer lo mismo que hizo Verónica: mantener la calma, pedir explicaciones y poner una reclamación.
Si te interesa ampliar la información sobre cómo actuar si intenta expulsarte de algún sitio por amamantar, te invito a visitar la web de la Asociación Lactancia en Libertad porque recogen mucha información muy interesante.

viernes, 10 de octubre de 2014

El nuevo cole, el nuevo comedor, las nuevas amistades...

Que la entrada en la guarde fue dura??... Ja!... Sin duda fue durísima la separación de Paula las primeras veces, y la sensación de abandono que sentía al dejarla.

Peeeeero... Esta etapa está siendo de traca. Lo cierto es que al volver la vista atrás, con la perspectiva que te da la experiencia, veo de otro modo lo que viví hace 2 años al incorporar a Pauli a la guarde.

Ahora es capaz de expersarse mucho mejor, te cuenta, te habla, te pide por favor que no la dejes, te explica que no le gusta ir al cole, ni salir al patio y lo más duro sin duda, que ella prefiere ir la guarde y estar sólo con Tamara :-( su cuidadora en la escuela infantil.

Han sido días muy duros, muy tristes y de mucho estrés para todos en casa.

El comienzo del comedor no hizo sino agrabar todo y hacer que estuviese más triste y que incluso se despertara llorando por la noche. La profe llegó a decirnos que era muy chiquitita y que aunque administrativamente las cosas son así y le toca incorporarse al cole de mayores, a algunos niños nacidos a final de año, no les vendría mal otro año más de escuela infantil en vez de cole.

Yo directamente pienso que un añito en casa con mamá y papá es incluso mejor... Pero nuestra realidad es otra que no encaja con lo que a mí me pueda parecer ideal.

Pero en realidad, lo que más quería escribir, lo que de verdad me llena de alegría, y ha hecho que de repente llegue la felicidad de nuevo a nuestras vidas y veamos el arcoiris asomar entre tanta tormenta... es que, como si de un ángel de la guarda se tratase, ha aparecido una oportunidad maravillosa para Paula en forma de amiga que nos propone un día sin preámbulos, que hará de comedor de nuestra pequeña, y se la llevará a casa con su amiguita del alma, allí comerá, y después podrá descansar o dormir tranquila hasta que mamá llegue para irnos felices a casa...

Felices por decir algo ;-). Porque taaaan bien se lo ha tomado nuestra chiquitina, y tan bien se lo pasa, que cuando llego y le digo "Vamos Paula, que nos vamos a casa!", uffff... digamos que ahora el problema es verme aparecer y saber que se acabó el ratito de juegos con su amiguita! Je je...

Así, lo que habíamos buscado sin encontrar, lo que queríamos pero no habíamos podido, ha aparecido sin esperarlo, de una forma que nos podemos permitir y que por el momento ha sido la gran solución para todos los problemas.

El caso, y lo principal. Ahora entiendo, ahora sé, ahora comparto y vivo día a día lo que significa eso de hacer tribu, de hacerse un beneficio mutuo, de contar con otras mamás, con otras mujeres que están en situaciones parecidas, que están cerca y que entienden por lo que estás pasando, que ponen su granito de arena y dejan que tú pongas el tuyo en su vida, para que todo vaya mejor. Es tan importante, incluso en estos tiempos, contar con la gente cercana, formar lazos entre las personas que compartimos nuestros lugares comunes.

Creo que Paula está mucho más tranquila, y con esto, se enfrenta con más ánimo al cole cada día.

Poco a poco, esperamos que disfrute de sus nuevos amigos, su nueva profe (que creo que la entiende y respeta su ritmo un poco más lento), y su nueva etapa. Y que pase el nerviosismo que todavía arrastramos, el malestar que nos hace estar más irascibles.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Miércoles Mudo: "El Nuevo Comedor"



 Y el nuevo comedor de Paula tras la jornada del cole es la casa de nuestra amiguita!! Chupiiiii
Contar con gente así cerca, es un lujo...


sábado, 20 de septiembre de 2014

Una nueva ilusión. Mi taller handmade.

Desde principios de año, cuando la máquina de coser llegó a nuestras vidas, ya se empezó a gestar la idea en mi cabeza. Y según fue tomando forma y creciendo, en la misma medida ha ido creciendo la ilusión.

La ilusión se ha ido acrecentando y convirtiendo en una necesidad. Ahora necesito y adoro esos ratitos de costura, manualidades, creación por todas partes. Son mi pequeña dosis de yoga y meditación. No es broma. Cuando coses, o te centras en un trabajo manual, o estás imaginando y después plasmando algo, tu mente no puede pensar en nada más. Y eso... Eso es como abono para nuestro cerebro ;-) Es el descanso que tanto necesita en ocasiones.



Ahora, por fin, ha visto la luz ¡esta idea!. Enamorada yo misma de mi tallercito y de mis cositas, sin poder creer todavía que todas esas cosas las haya imaginado, creado y finalizado yo desde cero, y aunque parecía que nunca llegaría...

Vichyositos. Para Bebés Con Amor

¡Ya es una realidad!.

Y tal y como se puede leer también en la web... Así empezó todo:





Vichyositos
nace de una ilusión, y de una pasión.

Pero aún con éstos preámbulos, la verdad verdadera es que nace, como muchas cosas bonitas en el mundo, de una casualidad. De una conversación mañanera y tras la búsqueda de realizar cosas que te llenen de ilusión, de disfrute y en las que puedas poner todo tu amor y dejar un trocito de todo ello en cada cosa que realices contagiando de ello a otras personas.

Con el nacimiento de Paula, de mi hija, mi vida, mis sentimientos y todo lo que ya pensaba se revolucionaron de tal manera que casi todo ahora gira en torno a ella y al mundo de los bebés y los niños en general. Me gusta compartir experiencias, aprender cada día más y más y aportar todo lo que pueda para que la crianza sea lo mejor de la vida para todas las partes implicadas. Porque la llegada de un bebé siempre es sinónimo de emociones positivas y felicidad.

Desde que apareció una máquina de coser en mi vida, continuamente me apetecía crear cosas bonitas y prácticas para los más chiquitines y los que no lo son tanto. Son mi inspiración y mi devoción.

Con el nacimiento de mi hija llegué a la conclusión de que NO te hace falta nada cuando nace tu bebé, nada que no seas tú y ese pequeño ser del que no te querrás separar en muuuuuucho tiempo. Pero la realidad es que dentro de todas las cosas que vamos usando en nuestro día a día, nos vamos dando cuenta de las que se convierten en indispensables, las que son más que prácticas y las que son meros artilugios que no nos hacen falta para nada...

La idea principal de la que nace Vichyositos, este proyecto que con tanto amor e ilusión he imaginado desde cero y ahora se parece bastante a una realidad, es confeccionar cositas bonitas y adecuadas para los más chiquitines, porque siempre queremos regalar, porque el nacimiento es algo de lo que a todos los seres queridos les gusta participar y aportar algo bonito para el recién llegado, y porque dentro de eso, adoro las cosas no hechas en serie, me gustan las cosas especiales para momentos especiales, porque todo lo que en Vichyositos se puede ver, ha sido escogido y elaborado con el mayor mimo que nadie podría imaginar, pensando siempre en esa pequeña personita que lo disfrutará.

Nada está escogido al azar, desde las telas, con tejidos de algodón adecuados y respetuosos con el bebé, los hilos, los accesorios, las pinturas para decorar prendas y zapatillas. Todos son productos cuidadosamente escogidos desde lo que consideramos que deben ser productos respetuosos y adecuados a lo que hacemos.

Los productos de baño, los pañales escogidos, los bodys o camisetas, las cosas que no son elaboradas o confeccionadas por Vichyositos, no sé si son las mejores para el resto del mundo, pero SÍ es seguro que son las mejores del mundo para mí. Que son las que he elegido para mi bebé, para lo más importante de mi vida, tras mucho probar, escoger, leer, contrastar... He aprendido mucho por el camino, y finalmente me he ido quedando con ciertos productos que sé de primera mano que van bien, que carecen de parabenos y otras sustancias nocivas, que en casi ningún caso nos informan explícitamente que están ahí aunque se trate de productos para bebés, que son seguros, que cumplen con nota su cometido,

Mi experiencia como mamá, lo que me ha servido y lo que no, lo que me ha gustado y lo que no, es parte importante de este proyecto. Por eso, estoy convencida de lo que hago y de lo que ofreceré. No habrá en Vichyositos nada que no me parezca adecuado o útil para una crianza feliz y respetuosa. Y no porque no puedan ser de utilidad para otras personas, pero no estaría siendo fiel a mí misma y mis principios si ofreciera algo que no considero de utilidad o que no me parezca un buen producto.

Porque está hecho con amor, con mimo, con pasión y mucha ilusión. Con las mismas con las que estoy criando y viendo crecer a nuestra pequeña Paula, mi niña de mis amores.

Ahora sólo falta esperar que se haga realidad el sueño y pueda conseguir hacer llegar un poquito de todo ese amor e ilusión en cada detalle, que es el objetivo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Las Emociones Pasajeras...

Creo que nuestra pequeña está descubriendo y experimentando últimamente un torbellino de emociones que ni ella misma a veces controla... Y de eso se trata no...?. De irlo aprendiendo poco a poco... Sin prisas, sin pausa, sin reprimir, sin juzgar y sin esconder ninguna de ellas.

Ninguna es mejor que otra. Todas están ahí, todas forman parte de nuestro mundo y de nuestro yo, y lo mejor es dejarlas salir, con libertad y con la tranquilidad de saber e ir conociendo que todas ellas son pasajeras y que ni una ni otra se quedarán para siempre con nosotros. Esa es para mí la mejor manera de aprender a gestionar esa vorágine de sentimientos que van surgiendo y que vamos conociendo según nos hacemos mayores.

Creo que una parte importante del aprendizaje de la gestión de esas emociones, es saber que llegan y se van, que lo que sentimos es momentáneo y que no será permanente. Irles enseñando y mostrando esto, pienso que les ayudará mucho a conocerse y aceptarse. Y no sólo aceptarse ellos mismos, sino también en la misma medida a los demás.

Se dice contínuamente a los niños, frases como "no llores", "no te enfades", "si lloras me pondré triste" (en el mejor de los casos)... En otros casos peores, incluso amenazas del tipo "si lloras, no te compraré tal o cual cosa", "eres un enfadica", "¡no está bien que seas tan llorón!". La tristeza, la frustración, y casi todo lo que no sea alegría y buen humor no son bien aceptados en nuestra sociedad. Pero debemos ser conscientes de que forman parte de nosotros al igual que cualquier otra emoción. ¿Qué hay de malo en sentirse triste por una enfermedad, un enfado, o cualquier otra cosa?. ¿No es lo más natural del mundo que un niño se sienta triste al separarse de sus papás y quedar al cuidado de personas desconocidas?. A mí me parece algo totalmente normal y sano.

Negar las emociones jamás podrá hacernos bien. Ocultarlo porque está mal visto o porque a otros les hace sentir mal, no hará que dejemos de sentirnos así. Toda esa rabia, tristeza, enfado ¡o incluso alegría a veces! que guardamos y no expresamos queda dentro y lo canalizamos de la manera que cada uno buenamente puede. En el caso de los niños, desgraciadamente no creo que tengan muchas herramientas para hacerlo de un modo sano y adecuado. En el caso de los adultos... muchas veces tampoco y acaban apareciendo en forma de transtornos de ansiedad, estrés, y en definitiva cualquier tema psicosomático.

A mí particularmente no me gusta que si estoy enfadada o triste por algo se me intente despistar, negar o ignorar lo que me pasa. Si necesito llorar, o dialogar sobre algo o lo que sea, prefiero hacerlo y zanjarlo, dejar salir lo que me preocupa y expresar el porqué de mis emociones. Luego te quedas mucho más a gusto y en paz contigo mismo.

Hay veces que simplemente nos sentimos tristes o apagados, y ni siquiera sabemos por qué... No sabemos el motivo principal, no pasa nada. Hagamos caso a nuestras emociones. Que salgan, que cumplan su labor y después se marcharán. Todo pasa...

Últimamente, he notado que Paula, habla y juega con sus propias emociones y estados de ánimo. Está aprendiendo sobre ellos y de ellos, y creo que le hace hasta gracia... Acrecentado todo por el cambio de etapa en su vida, el paso definitivo de bebé a niña, el cambio de amigos, de personas de referencia, su reafirmación como persona independiente... vive día a día un sinfín de sentimientos que a veces ya va controlando y otras sin embargo, le desbordan.

Yo trato de no decirle nunca que no llore, o que no se sienta de esta o de aquella manera, le pregunto cómo se siente, le digo que lo entiendo, que es difícil a veces separarse, que yo también la echo de menos, que la quiero mucho... Y en ocasiones, cuando no sé muy bien cómo actuar, porque a veces también me desborda, guardo silencio a su lado o le doy un abrazo y besos (casi siempre funciona, je je... ;-). En estos días también he tenido mis momentos de desesperación al verla protestar por todo, llorar a cada rato, negarse absolútamente a todo; y a pesar de saber que no deja de ser su manera de gritarle al mundo que lo estaba pasando regular, ha habido momentos en que he decaído, he alzado la voz y le he hecho partícipe de mi desesperación... Más tarde le he pedido perdón, le he dado mil besos y cariños y le he explicado cómo me he sentido y el porqué. Es taaan amorosa... Se muestra comprensiva y parece que te entendiera perféctamente.

Llevamos unos días en que ella misma se ha medio inventado una especie de juego en el que me dice: "Cuando me enfado... (y pone cara y gesto de enfadada)", "Cuando estoy contenta... (y se empieza a carcajear por todo lo alto". Yo la sigo y le pongo ejemplos de otras tantas emociones que a ella no se le ocurren: "cuando tengo miedo..." "cuando estoy cansada...". ¡Y así pasamos unos ratos la mar de divertidos poniendo caras y gesticulando!.

Ha sido un juego que ella solita me ha mostrado, pero que me parece muy positivo, divertido y enriquecedor para ella. Y como decía antes, una buena manera también de comprender y ensayar que las emociones son pasajeras, vienen y se van. Y comprender esto, creo que es la clave. Cuando lleguen hay que dejarles entrar, comprenderlas y tal cual se irán.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

El cole de mayores

Yo la sigo viendo tan chiquitita, porque en el fondo es tan chiquitita... Que me cuesta una barbaridad enfrentarme a las nuevas etapas que implican cada vez una independencia mayor, y una separación mayor...

¿Por qué tendremos tanta prisa en hacerlos grandes?, ¿en hacer que sean independientes?...

El cole de mayores comenzó. El primer día sólo fue una hora, de 12,00 a 13,00 h. Paula entró tranquila, se colocó en su fila, se agarró a la camiseta del niño que llevaba delante tal y como le dijeron (es taaaan buena), y así se mantuvo, contra viento y marea a pesar de que el niño se esforzaba y se esforzaba por quitar sus manitas de su camiseta... :-(

Cuando fui a buscarla, su profe Ana me dijo que había estado regular. Había llorado y, aunque se había dejado consolar y había participado haciendo lo que todos hacían, lo había pasado un poco mal. Me parte el corazón, no lo puedo evitar... Ya sé que es un proceso, que es algo natural y que se adaptan poco a poco, pero es que no soporto verla sufrir.

Cuando salió, aún traía pucheros y suspiros, pero estaba tranquila. No monta escenas, no patalea, ni saca su rabia. Ella si está triste, simplemente llora.

Después en la entrevista que tuve con su profe Ana, me llevé buenas sensaciones. Parece una persona tranquila y paciente, cariñosa y comprensiva con lo que les toca pasar. Ha sido madre hace poco, comparte varias de las ideas que yo tengo en torno a la crianza, charlamos sobre la información que nosotros previamente habíamos tenido que escribir sobre nuestra Pauli, (he de reconocer que rellené estos papeles un poco a la defensiva ante preguntas sobre dependencia de los padres, estrategias para conseguir lo que quiere, hábitos de sueño... pero según íbamos hablando me di cuenta que teníamos más en común de lo que sospechaba), nos dio la enhorabuena por colechar y nos contó entre bromas que ella era de las que antes de ser madre aseguraba que no dormiría con los niños, pero que ahora está encantada de hacerlo ;-), y en definitiva fue una charla agradable, distendida y que nos tranquilizó bastante.

Hoy, su segundo día, parece que ha sido mejor. Entró igualmente tranquila. Y cuando salió, su profe Ana me dijo que había llorado un poquito cuando entró pero luego había estado bien.

Espero y deseo que cada día sea un poco mejor y que Paula sea muy feliz en su nueva etapa.

Nada deseo más que eso. Tenemos un invierno por delante lleno de proyectos y mucha ilusión, y lo que más necesito para estar al cien por cien es ver y saber que mi pequeña es feliz. Con eso nosotros, estaremos bien.


lunes, 8 de septiembre de 2014

¡De fiestas!


Esta semana ¡estamos de fiestas!.  No hemos parado y Paula se lo ha pasado en grande. Es muy emocionante verla crecer, hacerse mayor e ir ella misma superando sus temores y dando pequeños pasos que yo veo de gigante.

Quiso y pidió montar en los cochecitos de la feria. Había montado en caballitos parecidos, pero nunca tan grandes. Se agarró al volante con fuerza, puso cara muy seria y de circunstancia y nos dijo adiós con la manita cuando se alejaba el coche, y cuando el carrusel subió la primera cuesta del scalextric, y bajó a lo que ella y sobretodo yo, consideraramos "a toda velocidad", cambió su cara de velocidad por una un poco menos amigable, y a la segunda vuelta aquello ya era llorar en toda regla. Yo sólo quería parar aquello y bajarte de allí aunque fuera pillándote al vuelo, y aunque tuviera que asaltar aquello en plan matrix... pero no nos engañemos... eso no se puede hacer.

Aguantamos como jabatas, mamá te decía al pasar que quedaba poco y que lo pasaras bien, que era divertido conducir y tocar el pito... Hicimos bien en no parar aquella atracción contra viento y marea en plan madre coraje. Dos vueltas más y tu carita volvía a ser más parecida a la diversión que al miedo. Bajaste con toda la dignidad que tu miedo te dejaba sacar y nos fuimos a las camas elásticas, que en cuanto las viste, te lanzaste sin dudar.


Pero al día siguiente... ¡Madre mía!. Cuando pediste volver a montar, no sabíamos muy bien qué hacer, pero vaya si le habías perdido el miedo... ¡Te has convertido en una fitipaldi de los cochecitos!. Un día más de fiestas y el sueldo del mes se hubiese resentido, ja ja ja! (al precio que está cada viaje... no es para menos...). ¿Quién dijo miedo???.


Hemos salido mucho, trasnochado, lo hemos disfrutado también con la familia, hemos corrido, jugado con amigos del cole que íbamos encontrando, comprado globos y hasta un gatito que anda, maulla y le brillan los ojos en la oscuridad. Ahora también duerme con nosotros... Paula, empezamos a ser muchos...


Da gusto verte disfrutar a todas horas, no parar, descubrir cosas nuevas, abrirte cada día más y vencer por ti misma y con ganas tu timidez, sin prisa, pero también sin pausa.



Y como fin de fiesta, ¡los fuegos artificiales!. A papá y a mamá les encantan. Con música de fondo y bajo la luna llena, nosotros los disfrutamos, tú no tanto... Dijiste que no te gustaban mucho y que cuándo nos íbamos, pero esperaste pacientemente a que mamá y papá los vieran y los disfrutaran. Quizá demasiado atronador todavía para ti. Menos mal que no has nacido en Valencia... je je ;-). Luego preguntaste si ya nos podíamos ir y sanseacabó.

Eres la niña más buena, comprensiba y dulce del mundo Paula. Te adoro.

Yo me quedé con este trocito de los fuegos grabados... ¡Adiós fiestas!.

¡Bienvenido cole de mayores!. ¡Apor ello!. Mañana será un gran día. El inicio de una gran etapa.


video

lunes, 25 de agosto de 2014

A pocos días...

Estoy nerviosa. Mentiría sino dijera que me paso el día pensando en la incorporación de Paula al cole y en todo lo que conlleva en muchos aspectos.

La guarde, para bien o para mal y en casi todo, es otra cosa...

En primer lugar no tiene vacaciones escolares. En el cole sí... Y como la conciliación es nuestro fuerte en este país, hay que hacer encaje de bolillos y ni aún así consigues encajar tus días libres, los de papá y los de la peque. Me preocupa el tema, no lo negaré...

Los horarios no son tan estrictos, tanto a la entrada como a la salida. Si por la mañana solemos ir un poco a remolque, ahora ya no puede ser así. Si al salir del trabajo estoy tranquila porque aunque haya más coches o tarde diez minutos más, no pasa absolutamente nada porque mi hija está bien, continúa jugando y haciendo lo que esté haciendo hasta que yo llegue sin ni siquiera enterarse de que hoy llegué algo tarde. Esto ya no podrá ser así.

Si se escapa un pis u otra cosa... O  simplemente que no ha sabido limpiarse buen, en fin... se lo limpian y ya está. Le cambian y le ponen otra mudita que siempre lleva en su mochila o que incluso sino la lleva, algo tienen y algo le ponen. Ahora habrá que pagar porque una persona venga desde ve tú a saber dónde para cambiar a la niña que lleva no sé cuanto rato con su pis o su caca encima. Esto desde luego es para nota... Esperemos que no haya escapes.

La comida se sirve y se ayuda para que puedan comerla. Esto no sé muy bien cómo lo harán en el cole, pero lo que sí está claro es que ya no será así. Comes sola o sólo y punto, y sino pues no comas... Y en el fondo tengo que decir que esto, si es así, es algo que hasta agradezco... Porque otras opciones que implican obligar o presionar para que se acaben su plato serían para mí algo que no podría tolerar.

En definitiva, todo va a cambiar... Y no todos los cambios nos van a ser fáciles ni nos van a beneficiar. Pero es así, no hay más.

Tengo mucha pena. Ésta será las última semana que Paula irá a la guarde. Y después de muchos lloros (por mi parte más que por ninguna otra :-)), enfados, épocas de encadenar un virus con otro, falta de entendimiento en muchas ocasiones con las educadoras y muchas muchas cosas que han pasado estos dos años y poco que Paula ha pasado con Tamara, Eva, Susana, Mari, Lidia, Gema y con todos sus compis que ya considera amigos, a pesar de todo, sé que lo voy a echar mucho de menos, y que son demasiados cambios y que no podré llevar a cabo de la manera que me gustaría (¡Viva la conciliación!).

No puedo evitar que caigan las lágrimas mientras escribo... Mi niña se hace mayor y nos tenemos que enfrentar a una nueva etapa más, a un gran cambio y a nuevos retos, con situaciones que no puedo tener bajo control y eso me asusta y me revuelve no saber qué haré cuando lleguen las vacaciones, o cuando no pueda recibir a diario el parte completo de lo que ha hecho y cómo ha estado mi pequeña, o cuando esté un poco pachuchi y no pueda hablar a media mañana con su profe para preguntar cómo se encuentra...

En fin. Iremos viendo. No tengo otra respuesta ni otro consuelo a todo esto por el momento.

Para su profe Tamara, entre todas las mamás, le hicimos un libro con una hoja que cada niño y papás rellenaban con lo que quisieran, recuerdos, fotos, palabras...

Nosotros hicimos esta imagen y le escribimos: "Gracias Tamara por haberme cuidado estos años. Nosotros poco podemos añadir... Paula te adora y creo que no hay mejor prueba de que nuestra pequeña ha estado bien estos años".

Gracias a todas por cuidarla y quererla.

viernes, 1 de agosto de 2014

Día Mundial de la Lactancia Materna: Un triunfo para toda la vida


Dialactancia_2014



Hace mucho, mucho tiempo... allá por los inicios de este humilde blog, ya escribía sobre cómo era en esos momentos la lactancia de la pequeña Paula, una lactancia que estaba ya más que establecida e instaurada en nuestras vidas. No había hecho más que empezar y ya nos hacía disfrutar de unos de los mejores momentos que he vivido en mi maternidad.

Ahora, dos años después, tengo que decir, con una mezcla de sentimientos bastante curiosa que no sé muy bien describir, que creo que... "mi hija me está destetando..." je je je... Ella va dejando poco a poco de pedir, la mayoría de las veces "no pide, tampoco niega", el famoso "no ofrecer, no negar" que se recomienda cuando las mamás quieren ir retirando poco a poco el pecho por la razón que sea, creo que ella lo hace conmigo ;-). Casi nunca pide, pero cuando yo le ofrezco (dándome cuenta por ejemplo que lleva un par de días sin tomar) ella viene y se la toma.

Así de despacio, así de paulatino y con todo ese cariño... Así está sucediendo, demostrándome una vez más, cómo fluyen las cosas cuando no forzamos, cuando dejamos el mundo andar sin prisas y con pausas.

No sé cuánto durará esto, tampoco sé si será una etapa y de repente volveremos, o si por el contrario será un adiós definitivo... Todavía hay momentos de necesidad pura y dura por ambas partes, necesidad que no me desagrada y que disfruto y agradezco por ahora. Lo que sí es seguro es que ocurra lo que ocurra, la decisión está tomada y el proceso será así, marcado por las dos partes y adaptándonos y respetándonos nuestro nuevo rol y nuestra nueva etapa.

A estas alturas y echando la vista atrás, a veces reflexiono sobre los motivos que llevan a mantener o no mantener una lactancia hasta que acaba por sí misma, y cada vez veo más claro que los grandes motivos y que más peso tienen, no son los grandes beneficios más que demostrados para la salud del bebé, ni la prevención de futuras enfermedades, ni los grandes beneficios más que demostrados para la salud de la mamá, ni los beneficios emocionales, ni la mayor inteligencia que se le atribuye, y así podría hacer una larga lista... Todo eso está muy bien, y te encanta saberlo y leerlo cuando has optado por la lactancia materna, pero la realidad, la verdad verdadera, lo que sin lugar a dudas a mí me ha hecho ni plantearme, ni pensar por un momento en dejar de lactar, ha sido los grandísimos momentos del más puro amor, de la más absoluta complicidad entre mi niña y yo, momentos de reencuentros tras una jornada separadas, momentos de consuelo tras el llanto, momentos de cura tras una caída, de alimentación durante una enfermedad, de necesidad mutua, conexión al mil por cien, momentos de calma en la noche, y miles y miles de preciosos momentos irrepetibles e inigualables.

No lo cambiaría por nada en el mundo... Eso  sí que queda para toda la vida... Eso, ¡sí que no tiene precio!.


lunes, 28 de julio de 2014

El Solievo: Sabina se equivocaba...

Cantaba el maestro ya desde hace tiempo,

"en Comala comprendí, 
que al lugar donde has sido feliz 
no debieras tratar de volver"

Se equivocaba en este caso, como pocas veces... Estas vacaciones hemos conocido el sitio en el que desde que entras, ya sabes que tendrás que volver, que sabes que te irás con buen sabor en tu boca y en tu mente, y sin remedio repetirás visita.

El Solievo es más que un restaurante, donde se ofrece más que comida y donde, como bien su dueña define, se crea más que química en el ambiente...

Un lugar que fue creado y levantado seguro que con amor y por amor. Un lugar con mucho más que encanto y donde todo está cuidado al detalle, pero que a su vez estás en tu casa desde que entras.

Donde un montón de juguetes y alguna que otra pequeña moto de las de juguete, te pone en antecedentes y dejan claro que los niños son bienvenidos y además se les cuida. Y eso para mí, lo siento pero me gana...


Donde cada plato tiene algo especial, aunque sean unos huevos fritos de la casa..., donde la calidad y la exquisited de cada producto no está reñida con el detalle, con el buen gusto, con el sentir que en cada gesto y cada cosa lo están dando todo. Es hacer algo especial de lo sencillo. Labor muy difícil y conseguida con sobresaliente.

Es una frase pintada con tiza en el salon: "No tenemos wifi, hablemos entre nosotros". Es una carta que ya desde que te sientas y la abres, te invita a la reflexión, te anuncia que vas a comer tranquila, que vas a disfrutar de un buen rato entre vino, buenos productos y hasta buena conversación. Es una buena charla como si estuvieras entre los mejores de tus amigos, y unos siempre buenos consejos para disfrutar la maravillosa zona en la que se encuentra este rinconcito. Los espacios, la casa, el jardín, la decoración y el calor que se transmite, a pesar de que llueva o haga frío, son una verdadera maravilla. Son todas estas cosas y mucho más, que hace que cuando llega la hora, cuando has apurado ya hasta el último sorbo de ese delicioso café con unos cubitos de hielo que no puedes evitar fotografiar, no te apetece marchar y a tu hija le apetece menos aún.





La charla del último día y la despedida no me dejan lugar a dudas... Cuando las cosas están bien hechas, cuando pones todo tu amor en lo que haces, cuando conviertes tu modo de ganarte la vida en una pasión, el resultado es ese. Y eso amigos, ha de tener por narices una recompensa, estoy segura que tiene que tenerla y sino sería injusto.

Estas desde luego han sido nuestras sensaciones, que no tienen que ser por supuesto las de todo el mundo, pero lo que sí es seguro es que el buen trato, la buena comida y (aunque no quería entrometer aquí el tema porque todo lo estropea), los precios más que razonables, están asegurados.

Amig@s del Solievo... En este momento de mi vida, en el que los cambios y los proyectos se aglutinan en mi cabeza, tengo que decir que me ha encantado conoceros.  Este no es un blog, por suerte o por desgracia, en el que se hace publicidad de nada ni de nadie que no nos apetezca y nos venga en gana, sólo hablamos bien o mal de lo que nos parece verdaderamente bien o mal, y con esto quiero decir que he querido escribir esto porque desde el día en que nos dijimos adiós o mejor dicho hasta la próxima, he sentido que quería contarlo y escribirlo, dejar reflejado aquí, en este rinconcito que es mi casa y mi refugio, un pequeño homenaje al lugar que sin duda ha marcado de alguna forma nuestras vacaciones y nos ha dejado un regustillo entre bueno, buenísimo y nostálgico.


"Benditos Bares" reza en la puerta que te dice hola y nunca adiós... Y nosotros, que nuestra historia ha estado muy ligada de mil formas a los bares, reafirmamos y decimos ¡Sí señor, benditos los bares como El Solievo!, porque SÍ, nosotros sí lo hemos encontrado.

¡Volveremos!... Será antes o después, pero es seguro que volveremos y esperamos encontraros allí.

lunes, 7 de julio de 2014

La tranquilidad del campo

Despertarse al sonido de los cencerros de las  vacas y de más de 40 modalidades de canto de pájaro diferente.

Pisar la hierba mojada por la mañana. La hierba de verdad, la del prado, la que crece porque sí, no el césped que plantamos alrededor de la piscina.

Mirar para todas partes y ver todo en verde, verde y más verde. Montañas y caminos, hasta casi la orilla del mar. Creo que deben conocer por estos lares más de mil tonos de verde, como los esquimales conocen del blanco... ;-)

Agua limpia y cristalina, con varias tonalidades que van del azul cielo al verde más esmeralda...

Caballos, vacas, cabritas, aves de todas clases. Por todas partes y en cualquier parte donde mires.

Y por supuesto ver a Paula correr de aquí para allá, sin parar en todo el día, disfrutando de todo y a todas horas, acabar agotada y aún así no querer dormir como si no quisiese dejar de disfrutar ni un sólo minuto, ni perderse nada de nada.

Compensa tanto,  limpia tanto y renueva tanto, que borra las nubes, esas que tapan el sol a cada poco, borra la llovizna fina y lenta que penetra y genera una humedad que para los de interior es difícil sobrellevar. Borra cualquier cosa que a veces pueda empañar tanta belleza.

La vida del campo tiene algo que me maravilla...




martes, 24 de junio de 2014

Cambios y más cambios...



Se acabó el curso de la guarde como tal... Se graduó nuestra pequeña.

De un día para otro y sin apenas enterarnos que estábamos dentro, se esfumó la operación pañal. Sin agobios, sin disgustos, y sin nada muy especial que contar o dedicar ni escribir en un buen post.

Una llamada tardía nos avisaba que había que formalizar la matrícula del nuevo cole que nos espera en septiembre, y que sólo teníamos un par de días... Será nuestro subconsciente, que diría Freud, que nos está traicionando y dejando ver las pocas ganas que tenemos de tanto cambio.

Encargado y pagado el uniforme (que no es más que un chandal al menos este año), que vestirá un día tras otro a lo largo del invierno.

Vamos, una pista tras otra que no dejan lugar a dudas. Nuestro bebé crece y crece... ¡Sin pausa y con mucha prisa!, mucha más de la que a esta mamá le da tiempo a procesar. Paula mi amor, no te hagas mayor tan rápido, que no me da tiempo a enterarme, y hay días que te miro y literalmente alucino al ver la personita mayor y autónoma en la que te estás convirtiendo...

Cambios también en el trabajo... Jefes que se van, o a los que invitan a irse, compañeros que marchan y vienen, quizá anunciando algo que no alcanzamos a ver.

Apuntada de nuevo al gimnasio (que no soy aún tan moderna para llamarlo el gym). Buscando momentos de relax, ratitos de estiramiento, y no sólo corporal sino, por qué no decirlo, un poco mental.

Cambio de rumbo vacacional. Este año cambiamos fechas, cambiamos lugares y costumbres.

Cambio hasta de coche, que por cambiar que no sea, a uno más grande, con más puertas, igual de viejo o de joven pero más acorde a nuestras necesidades.

Cambios que nos esperan en nuestra organización familiar, en nuestro día a día, que tanto nos había costado cuadrar y encajar.

Mostrando IMG-20140620-WA0001.jpgCambios y más cambios... ¡Y los que quedan por venir!. Y con lo que a mí me cuestan a veces...
Y como me cuestan tanto, a veces tengo miedo de transmitir tanto temor e incertidumbre, tanto nervio y malestar.

Poquito a poco, y una cosa detrás de la otra según vayan viniendo. Esa es la manera y la actitud que creo que debemos adoptar.

Estoy segura que algunos serán muy buenos. Otros no tanto, pero los buenos serán tan buenos que seguro harán que todo vuelva a fluir y a encajar como hasta ahora.


En anteriores capítulos de 'Burbujita' :