sábado, 20 de septiembre de 2014

Una nueva ilusión. Mi taller handmade.

Desde principios de año, cuando la máquina de coser llegó a nuestras vidas, ya se empezó a gestar la idea en mi cabeza. Y según fue tomando forma y creciendo, en la misma medida ha ido creciendo la ilusión.

La ilusión se ha ido acrecentando y convirtiendo en una necesidad. Ahora necesito y adoro esos ratitos de costura, manualidades, creación por todas partes. Son mi pequeña dosis de yoga y meditación. No es broma. Cuando coses, o te centras en un trabajo manual, o estás imaginando y después plasmando algo, tu mente no puede pensar en nada más. Y eso... Eso es como abono para nuestro cerebro ;-) Es el descanso que tanto necesita en ocasiones.



Ahora, por fin, ha visto la luz ¡esta idea!. Enamorada yo misma de mi tallercito y de mis cositas, sin poder creer todavía que todas esas cosas las haya imaginado, creado y finalizado yo desde cero, y aunque parecía que nunca llegaría...

Vichyositos. Para Bebés Con Amor

¡Ya es una realidad!.

Y tal y como se puede leer también en la web... Así empezó todo:





Vichyositos
nace de una ilusión, y de una pasión.

Pero aún con éstos preámbulos, la verdad verdadera es que nace, como muchas cosas bonitas en el mundo, de una casualidad. De una conversación mañanera y tras la búsqueda de realizar cosas que te llenen de ilusión, de disfrute y en las que puedas poner todo tu amor y dejar un trocito de todo ello en cada cosa que realices contagiando de ello a otras personas.

Con el nacimiento de Paula, de mi hija, mi vida, mis sentimientos y todo lo que ya pensaba se revolucionaron de tal manera que casi todo ahora gira en torno a ella y al mundo de los bebés y los niños en general. Me gusta compartir experiencias, aprender cada día más y más y aportar todo lo que pueda para que la crianza sea lo mejor de la vida para todas las partes implicadas. Porque la llegada de un bebé siempre es sinónimo de emociones positivas y felicidad.

Desde que apareció una máquina de coser en mi vida, continuamente me apetecía crear cosas bonitas y prácticas para los más chiquitines y los que no lo son tanto. Son mi inspiración y mi devoción.

Con el nacimiento de mi hija llegué a la conclusión de que NO te hace falta nada cuando nace tu bebé, nada que no seas tú y ese pequeño ser del que no te querrás separar en muuuuuucho tiempo. Pero la realidad es que dentro de todas las cosas que vamos usando en nuestro día a día, nos vamos dando cuenta de las que se convierten en indispensables, las que son más que prácticas y las que son meros artilugios que no nos hacen falta para nada...

La idea principal de la que nace Vichyositos, este proyecto que con tanto amor e ilusión he imaginado desde cero y ahora se parece bastante a una realidad, es confeccionar cositas bonitas y adecuadas para los más chiquitines, porque siempre queremos regalar, porque el nacimiento es algo de lo que a todos los seres queridos les gusta participar y aportar algo bonito para el recién llegado, y porque dentro de eso, adoro las cosas no hechas en serie, me gustan las cosas especiales para momentos especiales, porque todo lo que en Vichyositos se puede ver, ha sido escogido y elaborado con el mayor mimo que nadie podría imaginar, pensando siempre en esa pequeña personita que lo disfrutará.

Nada está escogido al azar, desde las telas, con tejidos de algodón adecuados y respetuosos con el bebé, los hilos, los accesorios, las pinturas para decorar prendas y zapatillas. Todos son productos cuidadosamente escogidos desde lo que consideramos que deben ser productos respetuosos y adecuados a lo que hacemos.

Los productos de baño, los pañales escogidos, los bodys o camisetas, las cosas que no son elaboradas o confeccionadas por Vichyositos, no sé si son las mejores para el resto del mundo, pero SÍ es seguro que son las mejores del mundo para mí. Que son las que he elegido para mi bebé, para lo más importante de mi vida, tras mucho probar, escoger, leer, contrastar... He aprendido mucho por el camino, y finalmente me he ido quedando con ciertos productos que sé de primera mano que van bien, que carecen de parabenos y otras sustancias nocivas, que en casi ningún caso nos informan explícitamente que están ahí aunque se trate de productos para bebés, que son seguros, que cumplen con nota su cometido,

Mi experiencia como mamá, lo que me ha servido y lo que no, lo que me ha gustado y lo que no, es parte importante de este proyecto. Por eso, estoy convencida de lo que hago y de lo que ofreceré. No habrá en Vichyositos nada que no me parezca adecuado o útil para una crianza feliz y respetuosa. Y no porque no puedan ser de utilidad para otras personas, pero no estaría siendo fiel a mí misma y mis principios si ofreciera algo que no considero de utilidad o que no me parezca un buen producto.

Porque está hecho con amor, con mimo, con pasión y mucha ilusión. Con las mismas con las que estoy criando y viendo crecer a nuestra pequeña Paula, mi niña de mis amores.

Ahora sólo falta esperar que se haga realidad el sueño y pueda conseguir hacer llegar un poquito de todo ese amor e ilusión en cada detalle, que es el objetivo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Las Emociones Pasajeras...

Creo que nuestra pequeña está descubriendo y experimentando últimamente un torbellino de emociones que ni ella misma a veces controla... Y de eso se trata no...?. De irlo aprendiendo poco a poco... Sin prisas, sin pausa, sin reprimir, sin juzgar y sin esconder ninguna de ellas.

Ninguna es mejor que otra. Todas están ahí, todas forman parte de nuestro mundo y de nuestro yo, y lo mejor es dejarlas salir, con libertad y con la tranquilidad de saber e ir conociendo que todas ellas son pasajeras y que ni una ni otra se quedarán para siempre con nosotros. Esa es para mí la mejor manera de aprender a gestionar esa vorágine de sentimientos que van surgiendo y que vamos conociendo según nos hacemos mayores.

Creo que una parte importante del aprendizaje de la gestión de esas emociones, es saber que llegan y se van, que lo que sentimos es momentáneo y que no será permanente. Irles enseñando y mostrando esto, pienso que les ayudará mucho a conocerse y aceptarse. Y no sólo aceptarse ellos mismos, sino también en la misma medida a los demás.

Se dice contínuamente a los niños, frases como "no llores", "no te enfades", "si lloras me pondré triste" (en el mejor de los casos)... En otros casos peores, incluso amenazas del tipo "si lloras, no te compraré tal o cual cosa", "eres un enfadica", "¡no está bien que seas tan llorón!". La tristeza, la frustración, y casi todo lo que no sea alegría y buen humor no son bien aceptados en nuestra sociedad. Pero debemos ser conscientes de que forman parte de nosotros al igual que cualquier otra emoción. ¿Qué hay de malo en sentirse triste por una enfermedad, un enfado, o cualquier otra cosa?. ¿No es lo más natural del mundo que un niño se sienta triste al separarse de sus papás y quedar al cuidado de personas desconocidas?. A mí me parece algo totalmente normal y sano.

Negar las emociones jamás podrá hacernos bien. Ocultarlo porque está mal visto o porque a otros les hace sentir mal, no hará que dejemos de sentirnos así. Toda esa rabia, tristeza, enfado ¡o incluso alegría a veces! que guardamos y no expresamos queda dentro y lo canalizamos de la manera que cada uno buenamente puede. En el caso de los niños, desgraciadamente no creo que tengan muchas herramientas para hacerlo de un modo sano y adecuado. En el caso de los adultos... muchas veces tampoco y acaban apareciendo en forma de transtornos de ansiedad, estrés, y en definitiva cualquier tema psicosomático.

A mí particularmente no me gusta que si estoy enfadada o triste por algo se me intente despistar, negar o ignorar lo que me pasa. Si necesito llorar, o dialogar sobre algo o lo que sea, prefiero hacerlo y zanjarlo, dejar salir lo que me preocupa y expresar el porqué de mis emociones. Luego te quedas mucho más a gusto y en paz contigo mismo.

Hay veces que simplemente nos sentimos tristes o apagados, y ni siquiera sabemos por qué... No sabemos el motivo principal, no pasa nada. Hagamos caso a nuestras emociones. Que salgan, que cumplan su labor y después se marcharán. Todo pasa...

Últimamente, he notado que Paula, habla y juega con sus propias emociones y estados de ánimo. Está aprendiendo sobre ellos y de ellos, y creo que le hace hasta gracia... Acrecentado todo por el cambio de etapa en su vida, el paso definitivo de bebé a niña, el cambio de amigos, de personas de referencia, su reafirmación como persona independiente... vive día a día un sinfín de sentimientos que a veces ya va controlando y otras sin embargo, le desbordan.

Yo trato de no decirle nunca que no llore, o que no se sienta de esta o de aquella manera, le pregunto cómo se siente, le digo que lo entiendo, que es difícil a veces separarse, que yo también la echo de menos, que la quiero mucho... Y en ocasiones, cuando no sé muy bien cómo actuar, porque a veces también me desborda, guardo silencio a su lado o le doy un abrazo y besos (casi siempre funciona, je je... ;-). En estos días también he tenido mis momentos de desesperación al verla protestar por todo, llorar a cada rato, negarse absolútamente a todo; y a pesar de saber que no deja de ser su manera de gritarle al mundo que lo estaba pasando regular, ha habido momentos en que he decaído, he alzado la voz y le he hecho partícipe de mi desesperación... Más tarde le he pedido perdón, le he dado mil besos y cariños y le he explicado cómo me he sentido y el porqué. Es taaan amorosa... Se muestra comprensiva y parece que te entendiera perféctamente.

Llevamos unos días en que ella misma se ha medio inventado una especie de juego en el que me dice: "Cuando me enfado... (y pone cara y gesto de enfadada)", "Cuando estoy contenta... (y se empieza a carcajear por todo lo alto". Yo la sigo y le pongo ejemplos de otras tantas emociones que a ella no se le ocurren: "cuando tengo miedo..." "cuando estoy cansada...". ¡Y así pasamos unos ratos la mar de divertidos poniendo caras y gesticulando!.

Ha sido un juego que ella solita me ha mostrado, pero que me parece muy positivo, divertido y enriquecedor para ella. Y como decía antes, una buena manera también de comprender y ensayar que las emociones son pasajeras, vienen y se van. Y comprender esto, creo que es la clave. Cuando lleguen hay que dejarles entrar, comprenderlas y tal cual se irán.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

El cole de mayores

Yo la sigo viendo tan chiquitita, porque en el fondo es tan chiquitita... Que me cuesta una barbaridad enfrentarme a las nuevas etapas que implican cada vez una independencia mayor, y una separación mayor...

¿Por qué tendremos tanta prisa en hacerlos grandes?, ¿en hacer que sean independientes?...

El cole de mayores comenzó. El primer día sólo fue una hora, de 12,00 a 13,00 h. Paula entró tranquila, se colocó en su fila, se agarró a la camiseta del niño que llevaba delante tal y como le dijeron (es taaaan buena), y así se mantuvo, contra viento y marea a pesar de que el niño se esforzaba y se esforzaba por quitar sus manitas de su camiseta... :-(

Cuando fui a buscarla, su profe Ana me dijo que había estado regular. Había llorado y, aunque se había dejado consolar y había participado haciendo lo que todos hacían, lo había pasado un poco mal. Me parte el corazón, no lo puedo evitar... Ya sé que es un proceso, que es algo natural y que se adaptan poco a poco, pero es que no soporto verla sufrir.

Cuando salió, aún traía pucheros y suspiros, pero estaba tranquila. No monta escenas, no patalea, ni saca su rabia. Ella si está triste, simplemente llora.

Después en la entrevista que tuve con su profe Ana, me llevé buenas sensaciones. Parece una persona tranquila y paciente, cariñosa y comprensiva con lo que les toca pasar. Ha sido madre hace poco, comparte varias de las ideas que yo tengo en torno a la crianza, charlamos sobre la información que nosotros previamente habíamos tenido que escribir sobre nuestra Pauli, (he de reconocer que rellené estos papeles un poco a la defensiva ante preguntas sobre dependencia de los padres, estrategias para conseguir lo que quiere, hábitos de sueño... pero según íbamos hablando me di cuenta que teníamos más en común de lo que sospechaba), nos dio la enhorabuena por colechar y nos contó entre bromas que ella era de las que antes de ser madre aseguraba que no dormiría con los niños, pero que ahora está encantada de hacerlo ;-), y en definitiva fue una charla agradable, distendida y que nos tranquilizó bastante.

Hoy, su segundo día, parece que ha sido mejor. Entró igualmente tranquila. Y cuando salió, su profe Ana me dijo que había llorado un poquito cuando entró pero luego había estado bien.

Espero y deseo que cada día sea un poco mejor y que Paula sea muy feliz en su nueva etapa.

Nada deseo más que eso. Tenemos un invierno por delante lleno de proyectos y mucha ilusión, y lo que más necesito para estar al cien por cien es ver y saber que mi pequeña es feliz. Con eso nosotros, estaremos bien.


lunes, 8 de septiembre de 2014

¡De fiestas!


Esta semana ¡estamos de fiestas!.  No hemos parado y Paula se lo ha pasado en grande. Es muy emocionante verla crecer, hacerse mayor e ir ella misma superando sus temores y dando pequeños pasos que yo veo de gigante.

Quiso y pidió montar en los cochecitos de la feria. Había montado en caballitos parecidos, pero nunca tan grandes. Se agarró al volante con fuerza, puso cara muy seria y de circunstancia y nos dijo adiós con la manita cuando se alejaba el coche, y cuando el carrusel subió la primera cuesta del scalextric, y bajó a lo que ella y sobretodo yo, consideraramos "a toda velocidad", cambió su cara de velocidad por una un poco menos amigable, y a la segunda vuelta aquello ya era llorar en toda regla. Yo sólo quería parar aquello y bajarte de allí aunque fuera pillándote al vuelo, y aunque tuviera que asaltar aquello en plan matrix... pero no nos engañemos... eso no se puede hacer.

Aguantamos como jabatas, mamá te decía al pasar que quedaba poco y que lo pasaras bien, que era divertido conducir y tocar el pito... Hicimos bien en no parar aquella atracción contra viento y marea en plan madre coraje. Dos vueltas más y tu carita volvía a ser más parecida a la diversión que al miedo. Bajaste con toda la dignidad que tu miedo te dejaba sacar y nos fuimos a las camas elásticas, que en cuanto las viste, te lanzaste sin dudar.


Pero al día siguiente... ¡Madre mía!. Cuando pediste volver a montar, no sabíamos muy bien qué hacer, pero vaya si le habías perdido el miedo... ¡Te has convertido en una fitipaldi de los cochecitos!. Un día más de fiestas y el sueldo del mes se hubiese resentido, ja ja ja! (al precio que está cada viaje... no es para menos...). ¿Quién dijo miedo???.


Hemos salido mucho, trasnochado, lo hemos disfrutado también con la familia, hemos corrido, jugado con amigos del cole que íbamos encontrando, comprado globos y hasta un gatito que anda, maulla y le brillan los ojos en la oscuridad. Ahora también duerme con nosotros... Paula, empezamos a ser muchos...


Da gusto verte disfrutar a todas horas, no parar, descubrir cosas nuevas, abrirte cada día más y vencer por ti misma y con ganas tu timidez, sin prisa, pero también sin pausa.



Y como fin de fiesta, ¡los fuegos artificiales!. A papá y a mamá les encantan. Con música de fondo y bajo la luna llena, nosotros los disfrutamos, tú no tanto... Dijiste que no te gustaban mucho y que cuándo nos íbamos, pero esperaste pacientemente a que mamá y papá los vieran y los disfrutaran. Quizá demasiado atronador todavía para ti. Menos mal que no has nacido en Valencia... je je ;-). Luego preguntaste si ya nos podíamos ir y sanseacabó.

Eres la niña más buena, comprensiba y dulce del mundo Paula. Te adoro.

Yo me quedé con este trocito de los fuegos grabados... ¡Adiós fiestas!.

¡Bienvenido cole de mayores!. ¡Apor ello!. Mañana será un gran día. El inicio de una gran etapa.


video

En anteriores capítulos de 'Burbujita' :