domingo, 30 de noviembre de 2014

Ya tengo tres!

Y extiende sus tres deditos centrales, colocándolos con sumo cuidado para dejar bien claro que ya es mayor, una chica grande!.

Y la verdad es que algo de cierto hay. Algo especial ha tenido este tercer cumpleaños... Algo especial van a tener estas navidades, seguro... Empieza a ser consciente de muchas cosas. De los acontecimientos y de lo que pasa... Por qué la felicitan, por qué le hacen regalos... Yo le cuento desde hace una semana lo que estaba pasando hace tres años, un día como el de ayer... Ese día en el que decidió que era hora de asomar a este mundo, para hacernos felices a todos los que la disfrutamos y la queremos.

Y nació, esa niña introvertida y prudente, precavida y mimosa. Mimosa como su mamá que anda todo el día dándole besos y abrazos por kilos, y a ella... digamos que no le disgusta... ;-)

Con un corazón lleno de amor para dar y regalar. Es todo dulzura y amor.

Y yo, tras una semana soportando virus que me han dejado como si me hubiese sacudido un huracán, no he estado a tope como me hubiera gustado, y he pasado el día saltando de la risa al llanto, entre emocionada, feliz y hecha polvo... Jajaja!.

Pero verla taaaan feliz, jugando sin parar con su prima, saltando y corriendo de emoción ante su regalo de unas zapatillas de ballet y un tutú de pequeña bailarina, sus muñecas matriuscas de las de verdad verdadera, que no se esperaba en absoluto pero que su tata muy acertada le buscó por todo Madrid viendo que lleva casi desde que tiene uso de razón enamorada de las suyas. Durmiendo con su nueva Dora la exploradora a la que adora!!, le acaricia el pelo mientras le dice "ayyy qué bonitaaa". Y así con un montón de cositas que le han traído, que todas ellas le han encantado y desde ayer no para de decírmelo. Se hecha un poco de su nueva colonia, mientras me dice... "Mamá, me encantan mis regalitos...". Verla así... Me quita todos los males, me encanta verla así de feliz, con su fiesta, sus globos, su tarta, sus galletas...

Parece difícil, pero cada día me llena más de amor.

Hace poco, y hablando de los hijos, una amiga me comentaba que la canción "como yo te amo" Rocío Jurado se la cantaba a su hija, porque un amor así sólo se puede sentir por un hijo...

La verdad, no sé si será cierto, ni en quién pensaba ella, pero me pareció bonito y bastante creíble. Ese día se la estuve cantando toda la tarde sin parar... Jajaja!.




miércoles, 19 de noviembre de 2014

El principio del fin

La verdad es que en estos tres añitos de vida de mi pequeña, no me había planteado ni mucho ni poco, cómo y cuándo sería el fin de nuestra lactancia.

Con el paso de los meses y luego de los años, comencé a saber que no sería algo muy forzado ni por supuesto obligado. Pero nada más. Nunca me planteé nada más. Sólo he disfrutado y nos hemos dejado llevar. Nunca sabes las circunstancias que te deparará la vida ni en esto ni en nada, y por tanto lo único que puedes hacer es disfrutar por el camino. Me ha aportado algunos de los momentos más bonitos, íntimos y reconfortantes de mi maternidad. Momentos de reencuentro tras largas horas sin vernos, momentos de curación y de única fuente de consuelo y alimento ante virus y demás parientes, momentos de juegos, de mimos y de risas. Y mucho, mucho más, difícil de explicar con palabras, y supongo que difícil de entender sino has vivido la lactancia como se vive cuando no concibes otra cosa tras el nacimiento del bebé.

Superando cualquier contratiempo o dificultad, de las que no tenemos apenas recuerdos. Atrás quedaron horas de sacaleches encerrada en el coche en el garaje del trabajo, atrás quedaron también algunas críticas y algunas dudas. Nada de eso es lo que perdura. Nada existe y nada nos ha hecho plantearnos abandonar la lactancia, mientras no fuera el momento.

Ahora y casi sin darnos cuenta, le estamos diciendo adiós, o se lo hemos dicho ya. No sabría ni podría asegurarlo. Casi acercándonos al tercer cumpleaños, de la peque y con ella de nuestra lactancia, parece decirnos... "¡Eh, que me hago mayor de verdad!".

El destete, guiado y llevado a cabo exclusivamente por nuestra pequeña bebé, que se nos hace una niña grande, lo está haciendo mejor y con más mimo de lo que nunca hubiera imaginado. Porque si algo siempre tuve claro es que el fin de esta etapa me haría sentir cierta penilla y nostalgia.

Pero de nuevo mi niña me enseña y me da una gran lección del más puro amor, quitándole a su mamá la teta poquito a poco y sin que se entere... ;-) haciendo que no recuerde ya de una vez a la siguiente cuántos días pasaron desde que tomó su tetita por última vez, sorprendiendo de vez en cuando con un "mamá quiero tetita", para probar un poquito, unos segundos y dejarlo estar... Como si no quisiera despedirse del todo, como si entendiera mi necesidad de una despedida muy lentita y cuidadosa. Así es mi niña. Así lo ha hecho o así lo hará.

Así comenzó el fin de esta maravillosa etapa.




miércoles, 12 de noviembre de 2014

Exantema súbito

Este ha sido el diagnóstico, después de cuatro días de fiebre sin ningún síntoma más aparente, y un poco de incertidumbre por no saber qué estaría pasando dentro de ti para que la temperatura subiera a niveles que casi nunca habías conocido.

Poco a poco hemos aprendido a no alarmarnos más de la cuenta ante la fiebre alta, que en bebés y niños tan pequeños sube de forma habitual ante las múltiples infecciones víricas o bacterianas que van rulando por los alrededores esperando agazapadas a que pase por allí cerca tu bebé, (indefenso todavía en cuanto a sistema inmunológico se refiere) y asaltarlo sin preámbulos para quedarse a vivir durante unos días en casa y sin preguntar.

Los tres primeros días de fiebre ya solemos pasarla por alto, tratándola sólo si hay malestar o dolor, o si papá se pone en plan "déjatedegilipollecestonteríaslocairresponsableydaleparacetamolquetiene39"

Que sííííííííí... De verdad de la buena que la fiebre no es una enfermedad, que sólo es una freidora de bichitos y hay que dejarla actuar... (Aunque en el fondo te desesperas igual pero no lo dices, y te asusta como a la que más tocar su frente y notar que despide calor como si de un radiador se tratase).

A partir del tercero, en mi cabeza empiezan a saltar alarmas, y toda la calma que he ido aprendiendo a guardar salta por los aires y me desespero viendo que no acaba de estar bien. Médico, of course, porque seguimos sin tener pista alguna de lo que pueda pasar. ¿¿Anginas...?? ¿¿En serio...?? 0_0 ¿¿Sin dolor...?? ¿¿Sin algo de algo...??. Y cuando se llena toda ella de manchitas rosadas... uffff ... no sé si ya te alegras de que por fin tenemos algo o te desesperas más aún...

Entonces es cuando me alegro de haber pedido una segunda opinión, de tener criterio propio y confiar en mi instinto, saltarme la recomendación porque en el fondo sabíamos que una semana de antibiótico así sin más no era lo que necesitábamos...

Me encanta empaparme y empaparme sobre temas de salud, siempre me ha gustado y ahora más aún. Sé buscar fuentes adecuadas e información contrastada y esto me da mucha seguridad a la hora de cuidar de la salud de la peque. Que la medicina es mi profesión frustrada, que me encanta y siempre me ha encantado todo lo que tenga que ver con la biología, la salud y nuestro cuerpo y disfruto aprendiendo sobre ello cada día, me ayuda y tranquiliza mucho. Me encanta saber e informarme sobre estos temas y sobretodo si llega a casa (por suerte muy poco...).

El exantema súbito es una enfermedad vírica, también se la conoce como sexta enfermedad. Está producida por virus de la familia del Herpes tipo 6 y 7. Se suele dar en niños desde los 6 meses a los 3 años. Se incuba en un período que puede variar de entre 5 a 15 días. Se caracteriza por fiebre repentina y alta durante 3 ó 4 días, y es característico también que no haya más sintomatología y que se encuentren bien a pesar de la fiebre alta. También pueden darse síntomas catarrales, enrojecimiento de las mucosas o inflamación de la faringe y ganglios linfáticos del cuello. En nuestro caso sólo hubo síntomas en la garganta a parte de la fiebre, sin dolor y sin malestar. Una vez desaparece la fiebre de forma súbita, aparece el exantema en la piel en forma de manchitas rosadas, comenzando por el tronco y pudiendo extenderse hacia la cara y las extremidades. En 2 ó 3 días desaparecerá. Nosotros estamos en el segundo día y ya está despareciendo. el exantema no pica ni duele.

El tratamiento es NINGUNO, excepto antitérmicos para la fiebre si se precisan. Cuando aparece el exantema no se ha de hacer nada. Y es preferible que el niño no acuda al cole o guarde hasta que desaparezca.

Ahora sabemos un poquito más sobre este virus que nos ha visitado estos días y contra el que ahora somos ¡un poquito más fuertes!.

Lo bueno, que nuestra chiquitina ha estado muy contenta en casi todo  momento y eso nos ha mantenido muy tranquilos aunque a la expectativa. Ahora hace reposo domiciliario con los abuelitos que hacen además de abuelos, de enfermeros y la cuidan en nuestra ausencia.

¡Y hasta nos envían fotitos de vez en cuando para que estemos con ella en la distancia...! je je ;-)


En anteriores capítulos de 'Burbujita' :