martes, 28 de abril de 2015

Cuando todo comenzó...

Cuando comencé a escribir este blog, su único objetivo era guardar y compartir la alegria de la que estábamos invadidos por nuestra nueva condición de padres.

Contábamos con ilusión y cierto tono gracioso, cada sentimiento, cada nueva emoción y síntoma semana a semana, según iba avanzando y creciendo nuestra pequeña burbujita.

Escribir este pequeño diario ha sido y es un camino precioso, que día a día, me ha reportado mucha satisfacción y mucho aprendizaje. Lo mejor, otros sitios que he conocido y aún sigo conociendo y que tanto me aportan.

Últimamente tengo tanta escasez de tiempo que muchas veces no me siento a escribir (y mira que me encanta hacerlo...), porque creo que no voy a disponer del tiempo y la concentración suficientes para redactar un post decente. Algo productivo e interesante que contar. Siempre me ha gustado acompañar mis reflexiones con datos o información de la que dispongo o que me gusta buscar.

Pero me doy cuenta que todo esto me está apartando un poco del camino. En algunos momentos me gustaría simplemente sentarme y escribir cómo fue nuestro día, qué hemos sentido, qué cosas nos han hecho llorar o partirnos de la risa. Pero casi siempre acabo aparcándolo por no poder entretenerme más allá de eso.

Y hoy creo que es un error. Porque uno de los objetivos más bonitos de este blog, es que algún día podamos sentarnos a leerlo y recordar cada paso que dio nuestra pequeña, cómo iba cambiando, cómo iba aprendiendo mil cosas cada día. Y eso no quiero que se pierda.

Me doy cuenta de que hace mucho tiempo que no cuento nada acerca de nuestro día a día. Que no cuento las millones de cosas que Paula está aprendiendo cada día, y que nosostros estamos aprendiendo con ella.

Paula es una niña maravillosa, y lo digo yo que soy su madre ;-), se ha convertido en una personita sensible, que llora desconsolada si en unos dibujitos algún personaje sufre una pérdida o una tristeza.

Una niña que pelea lo que quiere, y que no se deja convencer sin más de lo que no le cuadra o no le gusta.

Es tranquila, pide siempre las cosas por favor, y da las gracias hasta cuando le tiendes la mano para subir un escalón muy alto.

Le encanta hacer manualidades con papá y se inventan mil cosas con lo más mínimo, rollos de cartón, piedras, papeles, palitos de madera... Le encanta pintar, siempre muy despacito y con gran cuidado. Ya dibuja personas con grandes cabezas de las que salen unas piernas largas, al final de las cuales hay unos pies con circulitos pequeños que son los dedos!! Ja ja ja. Pone la tapadera con mucho cuidado a cada rotulador después de usarlo para que no se estropeé. Es cuidadosa y se enfada o entristece mucho si se le rompen o estropean cositas.

Se va contagiando del entusiasmo de disfrutar del aire libre, de un paseo por el campito, de mirar las flores, de plantarlas y observar cómo nacen y crecen las hojitas.

En el cole dicen que es muuuuy lenta. Yo pienso, ¡qué bien!. Ellos piensan... "qué rollo". Pero, aunque nos costó al principio, se ha adaptado y creo que es feliz con sus nuevos amigos y su nueva vida. Hay veces que tengo dudas, pero luego pienso que son simplemente días malos o un poco peores, como nos pasa a todos.

Esto es lo que me gusta escribir en el blog. Lo que nos pasa, lo que aprendemos y sentimos como familia. A veces serán grandes post y a veces serán dos líneas. Pero no hay que perder la esencia.

Tres años de la más absoluta felicidad y certeza de que tener a esta pequeña en nuestras vidas es lo mejor que nos ha podido pasar.

Y como una imagen vale más que mil palabras...



Plantando sus semillas de girasol. Poniendo el jardín la mar de bonito!.

Nos encanta que llegue este tiempo para disfrutar del patio todo el día. Me pongo con mis costuras, mis pinturas, mis trabajos también de manualidades y enseguida viene... "Mamá, ¿te puedo ayudar?..." Ja ja ja!. Yo pinté y decoré una banqueta, ella pintó una cajita de madera para guardar cuentas y no le pudo quedar más bonita!.

En anteriores capítulos de 'Burbujita' :