domingo, 31 de julio de 2016

El fin de las vacaciones

Hoy volvemos de regreso a casa. En un rato estaremos cerrando las mismas maletas que con tanta ilusión cerrábamos hace dos semanas, con todo un poco más limpio, eso sí.

Siempre me provoca un poco de nostalgia el regreso... En los últimos viajes se me hacía más fácil la vuelta porque Paula suele estar deseando volver. Ella es caserita 100%. Pero esta vez, hemos pasado estos últimos días en una finca rural en Sierra de Gata, donde ha hecho muy buenas migas tanto con los animalitos como con los niños de la casa, y ahora es ella también la que se une al cántico de... "ya...???. Ya es el último día??".

Han sido unos días muy bonitos. A pesar de que el Levante en Cádiz ha hecho de las suyas y no nos ha dejado disfrutar mucho de la playa, y algún que otro contratiempo, hemos disfrutado mucho.

Ahora toca la vuelta, pero seguir disfrutando de las vacas un poco de tiempo más. Descansar mucho y aprovechar todavía un ratito más el tiempo juntos. Eso sí que es oro.

Aquí dejo unas imágenes para el recuerdo de estos bonitos días.



Me gusta verla tan amiga de los animales. Es taaaan sensible.


Este verano se ha lanzado como una campeona a nadar, ella solita ha sido autodidacta y su empeño más absoluto ha tenido una gran recompensa.



miércoles, 1 de junio de 2016

Los cumpleaños

Ya llevo tiempo a vueltas en mi cabeza con este tema. Los cumpleaños de los niños y de mi niña. O más bien debería decir, las celebraciones de tales eventos.

Me doy cuenta que se convierte en un tema de gran importancia en los niños a partir de cierta edad. Hablan de ello con asiduidad, se emocionan con las celebraciones, con las suyas y con las de otros, supongo que un poco por efecto contagio también.

A Paula no la invitan a casi ningún cumpleaños. Yo no le doy importancia y pensando exclusivamente en mí, hasta lo agradezco, no porque no me gusten las fiestas (que no es cierto), sino porque no me gusta cómo se organizan este tipo de fiestas infantiles. Pero no sé cuál será su perspectiva del asunto. Supongo que no le frustra ni entristece mucho porque no me comenta nada al respecto. Me refiero a cuando invitan a casi todos los demás pero a ella no. A veces reconozco que me he preguntado, ¿por qué?, ¿por qué a los demás sí y a ella no, una niña tan generosa, tan poco conflictiva y con tantas ganas de jugar siempre?. Pero la mayoría del tiempo no pensamos en ello.

No me gusta el modo en que se ha hecho general que en un cumpleaños sean las propias mamás y papás las que piensan y eligen el regalo, y no me refiero sólo a las mamás y papás de los invitados, sino también directamente la mamá (suele ser ella) del cumpleañero o cumpleañera. Se crea un grupo de whatsapp, ooooootro más a la lista, se acuerda una cantidad, un regalo, alguien lo compra (a veces incluso la propia mamá de la niña...) y listo!. Oye, como práctico, es muy práctico! Pero yo, me van a perdonar pero no lo veo. A veces las celebraciones son de más de un niño. Esto tampoco lo veo... Nunca lo vi de hecho. Recuerdo de adolescente y joven, que me gustaba celebrar mi cumpleaños yo sola. Era muy típico juntarse entre varios para que saliera incluso más económico. Pero yo prefería hacer algo a mí manera. Alguna vez incluso alguna amiga me dijo que por qué lo quería hacer sola, que si quería ser la princesa y la protagonista... "Obvio que sí!, es mi cumple!".

En el último cumple al que Paula sí que fue invitada, me decía que ella quería elegir el regalo de su amiguita... Y con qué argumentos le digo yo que no??, que ya lo elegimos los demás...

Hay multitud de niños, algunos que ni siquiera juegan juntos. No estoy en contra de las fiestas con mucha gente, cómo iba a estarlo! A mí me encanta la gente!! Pero ellos son tan pequeños... Su fiesta de cumpleaños, ¿no sería mucho más bonita con los amiguitos con los que más juega, con los que se compenetra de verdad...?. A los que desde su corta experiencia en relaciones sociales, va conociendo y aprendiendo a pensar en qué detalle podría gustarle para ese día tan especial.

Cuando se va acercando su día, me gusta hablarle de cómo fue, el momento y los previos, de su nacimiento. Cómo la esperábamos con ilusión, como decidió de repente que aunque el calendario no lo marcaba como tal, había llegado su hora de conocernos, cómo nos sentimos cuando al fin vimos su carita...

Me parece muy importante ir contándole su biografía, cómo fue su día, cómo se vivió... Que siempre esté presente el verdadero significado de esa celebración, que parece que a veces se nos olvida. Igualmente me parece importante que se celebre el mismo día en cuestión, por qué habría de cambiarse??. Ese día y no otro es el día que vino a este mundo, eso es lo importante.

A veces es tan difícil mantenernos en estas posiciones... Empezando por mí misma. Qué en el afán de que sea lo más especial, nos alejamos un poco de la idea principal.

De una u otra forma, el cuarto cumpleaños de Paula, fue un día tremendamente especial, rodeada y acompañada de sus amiguit@s más queridos que ella misma decidió invitar, de toda la familia que la adoran, y estaba taaaan feliz que contagiaba con sólo mirarla de toda esa felicidad.

Estoy convencida que lo disfrutó  a lo grand, y por supuesto nosotros con ella.





martes, 15 de marzo de 2016

El cole y los proyectos

Ya conté cuando comenzó en este cole el año pasado, que la educación que siguen, al menos en infantil, es por proyectos y no por unidades didácticas.

De nuevo comenzó el curso, y veo día a día cómo van trabajando de forma relajada y disfrutando temas tan diversos e interesantes como los dinosaurios, la edad media... Y la verdad, me deja literalmente alucinada las cosas, nombres, historias y conceptos que va aprendiendo, casi sin darse cuenta.

A parte de saberse nombres de dinosaurios que ni yo misma sabía que existían, y contártelo todo desbordando emoción como quien siente que te está transmitiendo la mejor de las historias, lo que más me maravilla es que la veo feliz. Sí, feliz aprendiendo. Y eso, amigos me parece que no tiene precio.

Que si se queda en casa un día, a ella le parece mejor que mejor, y deseando está que llegue el finde, eso no lo negaré. Pero bueno, esto hasta me parece adecuado, sano y me halaga. Pero que va contenta, que transmite emoción con muchas de las cosas que aprende y que se interesa en lo que les enseñan e incluso en saber más de lo que les enseñan, eso también es innegable.

Ahora están con en tema de la edad media. Han decorado el cole entero, con la ayuda de profes y papás, como si fuera un castillo, cantan la canción de Ruy, el pequeño Cid, sí sí... de esos dibujitos que veíamos cuando éramos pequeños... Aprenden cosas sobre cómo vivían y aprendían los niños en la edad media, cómo estudiaban en los monasterios. Van a visitar un castillo. Y en general, están encantados!.

Pero lo que más me gusta sin duda de todo esto, más que los conceptos, datos, o palabras nuevas que aprenden, es esa motivación que les van creando. Por ejemplo en el tema de la edad media, independientemente de las nociones que aprendan sobre esa época, me parece precioso que mi pequeña hija, con sólo 4 años, ya sepa y comprenda a la perfección, que hace mucho mucho tiempo, se vivía de otras formas, se vestía de otras formas y hasta se compraba de otras formas!! Aprenden que en algún momento de esta vida, había métodos de trueque en los que las personas intercambiaban productos y alimentos... También me ha contado que el castillo que fueron a ver lo mandó construir un tal Don Álvaro de Luna, o Don Alvalo de Luna, como ella dice :-) que ya se murió porque hace muchos muchos años... Jajaja. Y pienso yo que lo mejor no es que se le quede el nombre, sino el interés que se está despertando en ella por conocer cosas de otras épocas, por conocer que es eso que aún le cuesta tanto entender, del paso del tiempo y los siglos.

Más allá incluso, me gusta que les tienen en cuenta, que se sienten escuchados y que sus intereses son los que van marcando el ritmo de alguna forma. Casi lloro cuando en una reunión nos dijeron que aunque tenían ya un proyecto preparado para mostrarles para el inicio del curso, modificaron totalmente la hoja de ruta viendo que los niños tenían muchísimo interés en trabajar sobre los dinosaurios... Y que entre todos han ido improvisando y aprendiendo. Que un día, un alumno preguntó si cuando existían los dinosaurios también había abejas. Las profes, que no lo sabían quedaron hasta un poco alucinadas con la pregunta, pero se pusieron a investigar sobre ello para hablarles sobre el tema de los insectos en esa época. Es maravilloso.

No es la perfección. El sistema no deja mucho margen y en cuanto a algunos aspectos, queda mucho trabajo por hacer. Pero de verdad, que dentro de nuestras posibilidades, se acerca tanto a lo que esperábamos que somos inmensamente felices.



miércoles, 9 de marzo de 2016

Fin de semana rural

Pero rural de verdad. No en vano la sierra del rincón está reconocida como Reserva de la Biosfera, reconocimiento que se otorga por la buena interacción entre el hombre y la naturaleza, de un modo adecuado y sostenible.

Parece increíble que una zona tan cercana a una capital tan grande, haya sabido conservar de una manera tan auténtica ese sabor tan característico de los pueblos de toda la vida. Pueblos por los que aún a día de hoy paseas y sientes como si hubieras dado un salto en el tiempo. No tiene precio.

Paula ha disfrutado muchísimo también. Me apasiona verla así. Se ha caminado casi 10 kilómetros así! Sin despeinarse :-) ... Bueno, despeinándose un poquillo... Jajaja. Que de vez en cuando se quejaba la pobre del cansancio, pero se le quitaba en cuanto veía rocas para escalar!. Le encanta literalmente escalar por piedras, pequeños montículos o lo que se le ponga por delante. Pero cuando le pregunto si le gusta tanto que va a ser escaladora de mayor, contesta muy segura... "No mami, vaquera de caballos, no te acuerdas???" :-)

Y cierto es que ya me lo ha dicho en múltiples ocasiones... Desconozco de dónde lo ha sacado pero lo cierto es que convencida lo dice.

Hemos disfrutado del campo, de la montaña, de la nieve y en general del aire libre como hacía mucho tiempo... Sobretodo yo! que siento una sensación de libertad y tranquilidad cuando estamos en lugares así. Porque Paula, aunque cuando ya está en ello, disfruta como loca, ella es casera, muy caserita, y le cuesta un poco afrontar al principio la idea de que vamos a salir de casa y que incluso vamos a dormir fuera.

Lo que muchos niños toman como una gran aventura, algo emocionante y que les ilusiona, a Paula así de primeras, como que le da pereza, jajaja!. Eso sí, luego lo disfruta como la que más, hasta que le dices, "volvemos a casa" y no puede evitar sentir cierta felicidad por ello.

Yo todo lo contrario, me cuesta abandonar los períodos de tanta felicidad...

Pero verla así, en contacto con la naturaleza y disfrutando de ello me hace feliz, sencillamente feliz.



lunes, 18 de enero de 2016

¿A qué tanto revuelo?

Un bebé en el congreso. Una mamá que le está criando, que se saca la teta y se la da a su niño. Que por otro lado no ha afectado en absolutamente nada de lo que allí acontecía al margen de él.

¿Qué le pasa a la gente?. ¿Por qué tanto escándalo?. ¿Por qué tanta noticia?. Obvio que en nuestra sociedad de prisas, de oficinas impersonales, de maternidad escondida, porque parece que esté feo o raro, que una mamá quiera criar en primera persona y a full time aunque tenga un oficio, aunque trabaje fuera e incluso le guste su trabajo, obvio que es extraño ver en nuestros lugares comunes a los bebés y niños con nosotros. Pero por extraño que resulte, ¿no es lo ideal?. ¿No es precioso, cómodo y útil en muchos aspectos?.

De verdad que cada vez entiendo menos de esta sociedad. De nuestra escala de valores, de nuestras prioridades.

Esos bebés que se quedan en las guarderías para que nadie los vea en el congreso, en las oficinas, en nuestros sitios intocables y pulcros de adultos, esos bebés son nuestro futuro, somos nosotros hace unos años, son los que vendrán después a ocupar esos puestos y esos lugares.

Cada vez más convencida de la falta que nos hace la crianza con apego, con respeto, con cercanía y pensando verdaderamente en los primeros interesados en esa crianza, que no son otros que los bebés. Que no entienden ni saben otra cosa que no sea su condición de mamíferos chupones y desvalidos que necesitan a todas horas del cuerpo de su mamá.

Y todo lo demás da igual. Si hay intereses o no los hay, si es una pose o no lo es, si se ayuda de una niñera o no lo hace. La realidad es que todo eso da igual. Yo sólo veo una mamá cuidando y criando a su bebé amorosa, que cuando la preguntan sobre los motivos para llevarlo al congreso, con toda la naturalidad del mundo, responde que lo está criando y que no sólo lo lleva al congreso, sino que lo lleva a todas partes.

De verdad... ¿Es tan difícil y raro darle normalidad a esto, tratándose de un bebé que no llega a seis meses?.

Triste, muy triste el revuelo.

En anteriores capítulos de 'Burbujita' :